Librería 101
Hasta 1925
Librería 101 (50 Fotografías Históricas)
Librería 101 (50 Fotografías Históricas)
| La Casa Oliva |
1920
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Nos situamos en la embocadura de la calle Fray Ceferino para contemplar como en torno al año 1920 esta fotografía en la que vemos a la izquierda y junto a ese artefacto rodante de la época las escalinatas y mojones protectores de la vieja Lonja y, de frente, el edificio que existía por entonces en esa calle, más estrecha que la avenida posterior y que se alzaba en parte de lo que luego se alzaría en parte de su solar, cual fue el aún existente edificio de Correos y Telégrafos.
Se trata de la antiguamente conocida como CASA OLIVA, construida en un estilo modernista francés con rasgos del gótico valenciano por el arquitecto José Sanchís en el año 1904, atendiendo el encargo del dueño de los terrenos Don Francisco de Paula Oliva Palomino, quien no la habitó mucho tiempo. Por cuanto que se la arrendó a la denominada "Sociedad de Aplicaciones en la Ingeniería", Entidad que la ocuparía hasta los últimos años de la década de 1920 en que tal inmueble, junto a otros de la zona como el Colegio Santo Tomás, el de San Miguel, etc. fueron pasto de la piqueta para construir hasta la Puerta de Jerez la actual avenida de cara a la Exposición Iberoamericana de 1929.
| Ayuntamiento |
1855
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Añeja fotografía decimonónica, que debió ser realizada con anterioridad al año 1855 por cuanto que en tal fecha fue retirado ese balcón de hierro que vemos sobre la PUERTA DEL AYUNTAMIENTO, conocido como "El Balcón de Bartolomé Morel" (llamado así por su autor, que fue el mismo forjador que fundió el Giraldillo) y que fue suprimido cuando se llevó a cabo en el año antes citado la reforma del edificio que proyectó el arquitecto municipal Don Vicente Hernández y que aprobaron los encargados de los dineros municipales Balbiuo Marrón y Don Demetrio de los Ríos, con lo que fue suprimida esta añeja balconada sita en el lugar desde hacía alrededor de tres siglos.
Tras un kiosco, la original “Cruz de la Inquisición” (no la actual, que data de 1903) que se erigió allí en recuerdo del Acto de Fe que tuvo lugar en el año 1703 en la plaza de San Francisco, siendo que el estado que ésta tenía por entonces bien que podemos verlo a la derecha de la fotografía, que nos muestra hasta el aspecto de la vieja embocadura de la calle de las Sierpes.
| Calle Mateos Gago |
1920
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Vista en torno a 1920 las obras de ensanche de la antiguamente llamada CALLE DE LA BORCEGUINERÍA (por la de zapateros que había en la misma) y que desde el año 1893 recibe el nombre de CALLE MATEOS GAGO en honor del famoso Catedrático de Teología de la Universidad de Sevilla, de nombre Don Francisco.
La historia de aquel ensanchamiento tuvo dos motivos principales: Por un lado ocurría que la casi recién fundada Hermandad de Santa Cruz lo solicitó por no poder introducir los pasos de su Cofradía por ese estrecho pero recto camino y verse obligada a dar largos rodeos para llegar a la Carrera Oficial; y por otro lado el Ayuntamiento hispalense de la época, tanto el regido por Don Antonio Halcón, conocido como "el alcalde palanqueta", como por su sucesor Don Federico Amores, Conde de Urbina, pensaron en liberar a la ciudad de una serie de estrecheces y angosturas en sus calles de cara a la la proyectada Exposición Iberoamericana, que se pensaba que iba a desarrollarse algunos años antes de las fechas en que tuvo lugar finalmente.
Así, a mediados de la década de 1910 comenzaron los derribos que finalizarían en el año 1923, quedando la calle Mateos Gago con aproximadamente su anchura y su aspecto actual, tan solicitado por propios y extraños.
| Calle de Los Pasteleros |
1900
|
Se le llamaba como la CALLE DE LOS PASTELEROS por
la gran cantidad de obradores que en la misma radicaban dedicados a la
elaboración de tal dulce producto, siendo que siglos más tarde y a causa
de instalarse una especie de "parque de bomberos" o servicio
contra incendios en un almacén municipal sito en el lugar y dotarse al
mismo de una gran campana para avisar a los viandantes de la repentina
salida de los carruajes dotados de aljibes y escaleras, pasó a conocerse
este sitio del corazón de Sevilla como CALLE DE LA CAMPANA con el que
figuraba cuando se tomó la fotografía que estamos comentando y nombre
que permaneció hasta que ya en el siglo XX, concretamente en el año
1909, comenzaran a derribarse esos edificios que vemos a la izquierda,
ganando el lugar en anchura y convirtiéndose en la PLAZA DE LA CAMPANA.
Unas obras de ensanchamiento y conformación que culminarían en marzo del año 1923 con el derribo del inmueble del viejo y famoso Teatro-Café Salón "Novedades" para la apertura de la actual calle Martín Villa.
La fotografía, tomada en torno al año 1900, nos muestra a los viandantes vestidos con la indumentaria de la época y tocados con bombines, alas anchas o roses militares y nos enseña al lado izquierdo como era el viejo lienzo de la entonces "calle", conformado por añejos edificios que serían todos pasto de la piqueta y cuyos solares adoquinados y posteriormente asfaltados.
A la derecha de la foto vienen los raíles del tranvía, junto a los que vemos el esquinazo del edificio anterior al edificado entre 1904 y 1906 por Aníbal González, con llamativo chapitel y en cuyos bajos se abrió el mítico "Gran Café de París" en esa confluencia con la actual calle de O'Donell, siendo que más allá podemos ver al fondo la esquina de Sierpes con la ya existente "Confitería La Campana" y rematando el conjunto, por encima de los toldajes, el torreón del antes citado edificio del "Salón Novedades".
Unas obras de ensanchamiento y conformación que culminarían en marzo del año 1923 con el derribo del inmueble del viejo y famoso Teatro-Café Salón "Novedades" para la apertura de la actual calle Martín Villa.
La fotografía, tomada en torno al año 1900, nos muestra a los viandantes vestidos con la indumentaria de la época y tocados con bombines, alas anchas o roses militares y nos enseña al lado izquierdo como era el viejo lienzo de la entonces "calle", conformado por añejos edificios que serían todos pasto de la piqueta y cuyos solares adoquinados y posteriormente asfaltados.
A la derecha de la foto vienen los raíles del tranvía, junto a los que vemos el esquinazo del edificio anterior al edificado entre 1904 y 1906 por Aníbal González, con llamativo chapitel y en cuyos bajos se abrió el mítico "Gran Café de París" en esa confluencia con la actual calle de O'Donell, siendo que más allá podemos ver al fondo la esquina de Sierpes con la ya existente "Confitería La Campana" y rematando el conjunto, por encima de los toldajes, el torreón del antes citado edificio del "Salón Novedades".
| Inundación plaza del Altozano |
1892
|
Gran inundación que en los márgenes del Guadalquivir tuvo lugar en
el mes de Marzo de 1892 y que hoy día es recordada esencialmente por
aquella famosa fotografía de Emilio Beauchy captada desde la orilla sevillana del
puente de Triana, concretamente desde la PLAZA DEL ALTOZANO mostrándonos a la Grúa Fairbairn
emergiendo de las aguas y una vista general de la zona sur del río, con
el Parque y la zona trianera de Santa Ana y la calle Betis cubierta
hasta sus primeros pisos por unas aguas en las que se ven flotando a los
viejos veleros.
Pero no es aquella famosa fotografía de Beauchy la que ahora nos ocupa, sino esta otra tomada desde la orilla trianera del puente de Isabel II con las aguas desbordadas en aquel mismo 10 de marzo de 1892, pudiéndose apreciar a la derecha el azulejo indicador del nombre del lugar en ese esquinazo con la calle Betis más allá del cual casi todo es agua de ese Guadalquivir que casi tapaba los viejos muretes delimitadores del viario urbano y en el que vemos flotar barcas y navíos con el fondo de la orilla sevillana en la que se nos destaca la Real Maestranza justo a los pies de la catedralicia Giralda.
Pero no es aquella famosa fotografía de Beauchy la que ahora nos ocupa, sino esta otra tomada desde la orilla trianera del puente de Isabel II con las aguas desbordadas en aquel mismo 10 de marzo de 1892, pudiéndose apreciar a la derecha el azulejo indicador del nombre del lugar en ese esquinazo con la calle Betis más allá del cual casi todo es agua de ese Guadalquivir que casi tapaba los viejos muretes delimitadores del viario urbano y en el que vemos flotar barcas y navíos con el fondo de la orilla sevillana en la que se nos destaca la Real Maestranza justo a los pies de la catedralicia Giralda.
| Calle Castilla |
1924
|
Contemplamos a la altura del
número 12 de la CALLE CASTILLA, aquel comercio que radicaba en sus bajos por entonces, cual
era la “Alpargatería Valenciana” comercio que años después cambiaría su
denominación y pasaría a
llamarse simplemente “La Valenciana”, abriéndose ya a otro tipo de
calzado más elegante y poniendo sobre su puerta de calle un enorme
zapato a modo de anuncio-reclamo para posibles clientes.
La foto nos muestra también esa típica charla de vecindad de antaño a la puerta del comercio y de la que parece alejarse esa señora del mantón que “huye” por la izquierda” en tanto que por el otro extremo llega a escena el típico lechero de la época a lomos de su borriquillo, por delante de la quincallería que allí se abre y casi pisando las vías de los antiguos tranvías que por allí iban hasta más allá del Patrocinio.
La foto nos muestra también esa típica charla de vecindad de antaño a la puerta del comercio y de la que parece alejarse esa señora del mantón que “huye” por la izquierda” en tanto que por el otro extremo llega a escena el típico lechero de la época a lomos de su borriquillo, por delante de la quincallería que allí se abre y casi pisando las vías de los antiguos tranvías que por allí iban hasta más allá del Patrocinio.
| Romería Calle Pagés del Corro |
1918
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Del año 1918 es esta fotografía tomada en la vieja Cava de los Gitanos,
es decir: la CALLE PAGÉS DEL CORRO hacia los Remedios, en la que vemos
como varias carretas rocieras parecen avanzar en sentido contrario al
que hoy consideraríamos normal (hacia Chapina), tiradas por hermosos
bueyes y repletas de romeras con trajes de flamenca, en tanto son
observadas por una pequeña multitud en una mañana soleada, con el fondo
del templo Conventual de San Jacinto que, con su espadaña y con el ficus
no muy crecidito, parece despedir a los romeros, a los que vemos pasar
junto a las antiguas casas existentes donde hoy día el Hotel Zenit
levanta sus pendones.
| Hipódromo de Tablada |
1900
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Situado en el meandro de los Gordales se encontraba el HIPÓDROMO DE TABLADA, y que en torno
al año de 1900 se hizo la fotografía que obra sobre estas líneas, en la
que vemos a nuestros abuelos siguiendo apasionadamente los aconteceres
de la pista caballar, con las tribunas pobladas al fondo y unos
asistentes vestidos a la moda de la época, con los canotiers en algunas
cabezas de ellos y con ellas ataviadas con ajustados vestidos y
ostentosos sombreros, en tanto que este buen hombre de la izquierda
intenta solventar la ausencia de cualquier tipo de “cobertura”
de sombrero tapándose la cabeza como puede para escapar de que le atice
el sol de la media tarde.
Enclavado en la Dehesa de igual nombre, el Hipódromo de Tablada comenzó a habilitarse en torno a 1870, realizándose las primeras grandes carreras en la década siguiente bajo el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería, siendo que, con el tiempo, pasó a convertirse en uno de los recintos más competentes de España para el llamado deporte del "turf", aconteciendo que durante muchos años y hasta ya pasada la Exposición Iberoamericana de 1929, acogió grandes reuniones y espectáculos (con su famoso premio del "Omnium" de Sevilla) en una labor que tendría su continuidad en el denominado Club Hípico Pineda, siendo que aquel viejo recinto pasaría, además, a ser parte de la historia del fútbol en Andalucía, por cuanto que entre carrera y carrera más de un partido de aquel nuevo deporte del balompié pasó a disputarse por allí.
Enclavado en la Dehesa de igual nombre, el Hipódromo de Tablada comenzó a habilitarse en torno a 1870, realizándose las primeras grandes carreras en la década siguiente bajo el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería, siendo que, con el tiempo, pasó a convertirse en uno de los recintos más competentes de España para el llamado deporte del "turf", aconteciendo que durante muchos años y hasta ya pasada la Exposición Iberoamericana de 1929, acogió grandes reuniones y espectáculos (con su famoso premio del "Omnium" de Sevilla) en una labor que tendría su continuidad en el denominado Club Hípico Pineda, siendo que aquel viejo recinto pasaría, además, a ser parte de la historia del fútbol en Andalucía, por cuanto que entre carrera y carrera más de un partido de aquel nuevo deporte del balompié pasó a disputarse por allí.
| Dehesa de Tablada |
1909
|
Como antes decíamos, otra de las actividades de aquel recinto deportivo
de la DEHESA DE TABLADA resultó ser el moderno fútbol y por allí el
Real Betis tendría más de un episodio de su época
post-fundacional, aunque la fotografía que obra sobre estas líneas no
hace referencia alguna al club verdiblanco sino a su "eterno rival" pues
fue captada el día 31 de enero de 1909 en el seno de un partido de
fútbol celebrado entre el Sevilla C.F. con el Recreativo de Huelva en
favor de los damnificados por el reciente terremoto de Messina, siendo
que en la instantánea se nos ofrece el aspecto que presentaba durante
aquel encuentro futbolístico el Palco de tan elegante recinto deportivo
hispalense.
| Restauración Torre del Oro |
1899
|
Fotografía
tomada en el invierno de 1899 a 1900 durante aquellas obras de profunda
restauración a la que fue sometida la TORRE DEL ORO. Tales obras fueron costeadas por el Ministerio de Marina en colaboración
con el Ayuntamiento hispalense, presidido por el Alcalde Don Fernando
de Checa Sánchez, siendo dirigidas por el ingeniero naval Don Carlos
Halcón y Gutiérrez de Acuña, recién llegado a Sevilla desde su anterior
destino en La Habana, siendo que los trabajos dieron comienzo el 20 de
septiembre de 1899 y concluyeron el 20 de marzo del año siguiente.
Aunque la fotografía que observamos debió tomarse al principio de los mismos por cuanto que podemos apreciar aún en la torre los antiguos balcones que existían en los ventanales de la primera planta, en los que Halcón pretendió añadir unos parteluces que, finalmente fueron desechados y colocadas las actuales protecciones exteriores tras las oportunas ventanas y contraventanas.
Por lo demás, la fotografía nos muestra el aparentemente endeble andamiaje de madera que se instaló para dichas obras así como el aspecto que por aquel entonces y durante muchos años tuvo el entorno de la torre, enmarcado por las vías del ferrocarril portuario, alguno de cuyos vagones aparecen en la instantánea junto a este regular montón de sacos terreros empleando en la propia restauración de la vieja Torre almohade.
Aunque la fotografía que observamos debió tomarse al principio de los mismos por cuanto que podemos apreciar aún en la torre los antiguos balcones que existían en los ventanales de la primera planta, en los que Halcón pretendió añadir unos parteluces que, finalmente fueron desechados y colocadas las actuales protecciones exteriores tras las oportunas ventanas y contraventanas.
Por lo demás, la fotografía nos muestra el aparentemente endeble andamiaje de madera que se instaló para dichas obras así como el aspecto que por aquel entonces y durante muchos años tuvo el entorno de la torre, enmarcado por las vías del ferrocarril portuario, alguno de cuyos vagones aparecen en la instantánea junto a este regular montón de sacos terreros empleando en la propia restauración de la vieja Torre almohade.
| Fábrica de Corcho en Triana |
1920
|
Foto de hace más o menos un siglo titulada como FÁBRICA DE CORCHO EN TRIANA, siendo que en
ella podemos apreciar un gran patio o recinto con bastante personal
sentado en sus banquetas y poyetes elaborando a mano la materia prima
que se nos aparece apilada a la derecha de la instantánea. Mostrándonos estas labores de nuestros ancestros que hoy en
día han pasado prácticamente al olvido.
| Muelle de las Delicias |
1920
|
Visión de la
orilla sevillana plasmada en una fotografía del año 1920 con un hermoso navío carguero carbonero atracado allá
en el MUELLE DE LAS DELICIAS a la misma vera de la Torre del Oro, de
las Atarazanas y de la calle Temprado, en tanto que acá, en visión que hoy sería
imposible por la presencia bares,
podemos apreciar lo descarnado de una orilla junto a la que vemos unas
cuantas barcas y bateas dejadas de la mano de Dios, en la confianza de
que no se las lleve nadie.
| Veleros junto a la Torre del Oro |
1862
|
Añeja fotografía de
Charles Clifford tomada en la Sevilla del año 1862 desde la orilla
trianera. Podemos apreciar en la bonita toma como VELEROS grandes y chicos
aparecen atracados a ambas orillas del Guadalquivir junto a ese
carbonero que se escapa por la derecha, contemplándose, más allá del
laberinto de mástiles y a los pies de la mole catedralicia rematada por
la Giralda, al viejo cuartel de la Maestranza de Artillería a la
derecha, con ese frontón triangular que hoy resiste allí en la fachada
del Teatro Maestrante, con la Torre de la Plata que se asoma y casi es
ocultada por la Torre del Oro que sigue a continuación dotada de esos
viejos balcones que aún tendría que tener adosados hasta el año de 1900
siendo que a la derecha de la instantánea podemos contemplar un edificio
que continuaba por el Paseo de Colón en llegando a la zona de los
jardines de Cristina que ni se les intuye en la instantánea.
| Carbonero junto a la Torre del Oro |
1862
|
Otra fotografía de
CHARLES CLIFFORD tomada en la Sevilla del año 1862. Nos muestra el cuadrante
inferior derecha de la anterior, pudiéndose contemplar mejor el carbonero, y las escaleritas
que suben desde la misma orilla del agua hasta ya el nivel de la basa de
la Torre del Oro, con el edificio “ignorado” que antes comentaba al
fondo y la peculiaridad de observarse una pintada en aquel murete sito
entre la escalera y el mástil del barco allá atracado, pudiéndose ver
que alguien escribió por allí “José” con buena caligrafía aunque a
falta del acento final.
| Vapor junto a la Torre del Oro |
1891
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Instantánea de Emilio Beauchy
plasmada en el año 1891 donde contemplamos sobre estas líneas, como el Guadalquivir baja más o menos con la misma
cantidad de agua, aunque en el momento en que el fotógrafo activó el
aparato sólo un barco carbonero apareciera en el objetivo, siendo que
podemos apreciar claramente el MURAL PORTUARIO existente a los pies de
la Torre del Oro a la que flanquean los mismos edificios que en la
anterior obra de Clifford: el desconocido inmueble por la derecha y el
Cuartel maestrante por la izquierda con la catedral y la Giralda allá al
fondo. Pudiéndose apreciar como los arbolitos del lugar se nos aparecen
un tanto más crecidos.
| Hospital de las Cinco Llagas |
1890
|
Fotografía de finales del siglo XIX el costero izquierdo del HOSPITAL DE LAS CINCO LLAGAS que, protegido por una buena verja, más
robusta y estética que la actual, asoma a una calle Don Fadrique que
vemos en su antiguo aspecto terrizo y circulada por algún que otro
arriero con el carromato lleno de sacos y por ese caballero sobre brioso
corcel que vemos en la añeja instantánea tomada por el fotógrafo desde
la embocadura de la calle Carranza, que nos quedaría a la izquierda.
Poco queda ya de "sanitario" en aquel "Hospital de las Cinco Llagas de Nuestro Señor Redentor" o de aquel también llamado "Hospital de la Sangre" que allende la Puerta de la Macarena levantó Don Fadrique Enríquez de Ribera, hijo de Doña Catalina de Ribera para llevar allí la pequeña fundación hospitalaria creada por su madre originariamente en unas casas de Santa Catalina en colaboración con el Papa Borgia, Alejandro VI y su Bula del año 1502, siendo que este nuevo edificio que vemos en la foto, levantado bajo la sucesiva dirección arquitectónica de Martín de Gainza y Hernán Ruiz II abriría sus hospitalarias puertas el 5 de Marzo de 1559 y las cerraría definitivamente en el año 1972, entrando en una fase de prácticamente abandono hasta que en 1986 se redactó el proyecto para convertirlo en sede del Parlamento de Andalucía y con la llegada del siglo XXI destinado íntegramente a la actividad política.
Poco queda ya de "sanitario" en aquel "Hospital de las Cinco Llagas de Nuestro Señor Redentor" o de aquel también llamado "Hospital de la Sangre" que allende la Puerta de la Macarena levantó Don Fadrique Enríquez de Ribera, hijo de Doña Catalina de Ribera para llevar allí la pequeña fundación hospitalaria creada por su madre originariamente en unas casas de Santa Catalina en colaboración con el Papa Borgia, Alejandro VI y su Bula del año 1502, siendo que este nuevo edificio que vemos en la foto, levantado bajo la sucesiva dirección arquitectónica de Martín de Gainza y Hernán Ruiz II abriría sus hospitalarias puertas el 5 de Marzo de 1559 y las cerraría definitivamente en el año 1972, entrando en una fase de prácticamente abandono hasta que en 1986 se redactó el proyecto para convertirlo en sede del Parlamento de Andalucía y con la llegada del siglo XXI destinado íntegramente a la actividad política.
| Adoquinado de la plaza del Triunfo |
1890
|
La actual "Casa de la Provincia" (antes Diputación y
antes Hospital del Rey) a nuestras espaldas e izquierdas, se contempla
esta preciosa fotografía de Emilio Beauchy tomada en el año 1890 con
intención de inmortalizar los trabajos de reacondicionamiento del
pavimento de la PLAZA DEL TRIUNFO del lugar que estaban llevando a cabo estos esforzados obreros
captados en la foto, cuya misión sería la de ir colocando adoquín a
adoquín las pilas de éstos preparadas como la que sale también en la
fotografía, tomada con el fondo de las centenarias murallas del Alcázar y
del verde parterre que contemplamos a la derecha, adonde aún faltarían
bastantes años para que llegara el Monumento a la Inmaculada de Coullaut
Valera, que cuando hoy lo contemplamos nos creemos que lleva allí como
toda la vida.
| Dama con pompón y sombrilla |
1900
|
Preciosa
fotografía tomada alrededor del año 1900 en la PLAZA DE SAN FRANCISCO.
Se contempla bastante bien uno de los dos kioscos que alrededor de una
década antes y hasta casi una década después obraban en el centro del
lugar para ofrecer servicio acuático a los viandantes, en especial en
los días de calor. Residuo decimonónico es el de esa dama con pompón y sombrilla que se
cruza con el paisano que se dirige hacia Sierpes sobre su borriquillo de
repletas alforjas.
Coches de punto, los taxis de la época, esperando viajeros junto al andén del Ayuntamiento, en tanto que allá al fondo hacen lo propio los modernos tranvías ya dotados de trole, primicia en aquella Sevilla cuya electrificación de la “Transway Sevilla Limited” terminaría en el año 1905 de completarse.
Coches de punto, los taxis de la época, esperando viajeros junto al andén del Ayuntamiento, en tanto que allá al fondo hacen lo propio los modernos tranvías ya dotados de trole, primicia en aquella Sevilla cuya electrificación de la “Transway Sevilla Limited” terminaría en el año 1905 de completarse.
| Derribo junto a San Luis |
1885
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Instantánea
tomada allá por el año 1885 mostrándonos, en un descanso de su labor, a
los obreros que estaban llevando a cabo un derribo de una casa en las inmediaciones de la IGLESIA DE SAN LUIS DE LOS FRANCESES, cuyas zonas
altas aparecen allá de fondo, y trabajadores ellos que se subieron sobre
los mismos escombros del derribo para hacerse la foto
Pues muy bien pasaron para la posteridad aquellos operarios (entre los que nos parece ver gente muy mayor) posando con sus curiosas vestimentas de la época y junto a ese edificio que vemos asomar a la derecha que nos parece bastante deteriorado.
Pues muy bien pasaron para la posteridad aquellos operarios (entre los que nos parece ver gente muy mayor) posando con sus curiosas vestimentas de la época y junto a ese edificio que vemos asomar a la derecha que nos parece bastante deteriorado.
| Semana Santa en calle Alemanes |
1898
|
Estado que durante los días de la Semana Santa de aquel año
de 1898 presentaba la CALLE ALEMANES a la que vemos llenas de sillas para
abonados al menos en el lado de las gradas catedralicias (el otro margen
o andén no se divisa por tapárnoslo los señores del sombrero). Hecho
aquél motivado por ser aquélla una de las Semanas Santas en que las Cofradías no entraban en la Catedral a causa de estar
la misma en obras de reparación del cimborrio (derribado por el
terremoto de pocos años antes), haciéndose la estación de penitencia en
un altar provisional sito en la esquina un poco más abajo de la derecha
de la fotografía (por eso durante esos años el Silencio no salió a
las calles de Sevilla, por no poder cumplir sus Reglas de “estacionar
dentro de la Catedral”).
| Guadalquivir bravío |
1897
|
Muy bravío se había puesto el RÍO GUADALQUIVIR, en cambio, días antes de
tomarse esta fotografía allá en la Sevilla del mes de enero 1897 cuando
tuvo lugar una de las mayores riadas de la que hablan las crónicas (y
que fue inmortalizada por Beauchy en esa foto con la niña asomándose por
el puente de Triana), siendo que en la instantánea que vemos, tomada
días después de aquélla otra, podemos apreciar como las aguas ya han
bajado algo y grupos de operarios se esfuerzan en asegurar con cuerdas
el amarre de barcos que pululaban sueltos por el cauce fluvial con
riesgo de incluso llevarse por delante al puente de Isabel II, amarraje
que contemplamos como lo estaban llevando a cabo junto a la “Grúa Fairbairn”, a la que le faltaban aún siete años para
convertirse en la “Grúa Nueva York”, al ser trasladarse a esa zona del
muelle hispalense.
A lo lejos la Torre del Oro presencia desde la lontananza las casas cuya hilera marchaba por allá la
calle Betis hasta el convento de los Remedios, que se atisba entre la
chimenea y uno de los mástiles del primero de los navíos embarrancados.
| Mujer en el Postigo |
1900
|
Preciosa fotografía tomada alrededor
del año 1900 que nos lo muestra cuando era una de las zonas más
populares de la ciudad, el POSTIGO DEL ACEITE, en el sentido de ser visitada un día sí y otro
también por los sevillanos. Deseosos de adquirir alguno de los productos
que por tal zona de entrada al viejo Arenal se vendían en ese
Mercadillo diario, en cuyo primer plano se nos muestra esta buena mujer, con su
delantal sobre el largo vestido, que cuida de dos pequeñuelos con
guardapolvos.
Apreciando lo deteriorado que se nos mostraba por aquel entonces el Arco que en 1572 conformara el arquitecto Benvenuto Tortello por encargo del Conde de Barajas, dándonos cuenta del viejo edificio de tan sólo un piso que por allí se alzaba aledaño a aquél a la derecha de la foto y viendo que la capilla de la Inmaculada Pura y Limpia está abierta.
Apreciando lo deteriorado que se nos mostraba por aquel entonces el Arco que en 1572 conformara el arquitecto Benvenuto Tortello por encargo del Conde de Barajas, dándonos cuenta del viejo edificio de tan sólo un piso que por allí se alzaba aledaño a aquél a la derecha de la foto y viendo que la capilla de la Inmaculada Pura y Limpia está abierta.
| Pináculos de La Catedral |
1904
|
En la
Sevilla de 1904 nos subimos a las alturas de la SANTA IGLESIA CATEDRAL
para desde allí contemplar este panorama de la zona de los altos
catedralicios aledaños al Patio de los Naranjos, pudiendo observar si
nos fijamos bien los andamiajes que allí había puestos para la apertura
de la Puerta de la Concepción, en obras comenzadas en el año 1895 bajo
la dirección y diseño del arquitecto Fernández Casanova y las
colaboraciones escultóricas de Adolfo López Rodríguez y Eduardo Muñoz
Martínez, que emplearon en su labor algunos voceros realizados por
Joaquín Bilbao, en una labor que la
Puerta Catedralicia no vería su fin hasta ya el año de 1917.
Allá a los lejos, los muros y la cúpula del Sagrario, las alturas del caserío trianero y las suaves lomas del Aljarafe rematando la escena.
Allá a los lejos, los muros y la cúpula del Sagrario, las alturas del caserío trianero y las suaves lomas del Aljarafe rematando la escena.
| Costurero de la Reina tras la inundación |
1912
|
Zonas de los
márgenes del Guadalquivir tras la famosa riada de principios del mes
de febrero del año 1912, que se cebó con muchas zonas de la ciudad. Tomada esta instantánea, una
vez que las aguas volvieron a su cauce y los sevillanos pudieron
contemplar los destrozos que se habían producido, como éstos que vemos
en la ribera aneja al COSTURERO DE LA REINA, que asoma entre las ramas
de los árboles, al que hace mucho que no veíamos en estas ventanitas
abiertas al pasado de la ciudad. El Costurero de la Reina fue terminado de construir en el año 1893
como “casa del guarda” del palacio de San Telmo.
| Plaza de San Fernando |
1920
|
Fotografía Joseph Thomas (el fundador de la “Fototipia
Thomas”)
mostrándonos en todo su esplendor la por entonces denominada como PLAZA DE SAN FERNANDO, es decir: la actual PLAZA NUEVA, en la que
vemos a tres serios caballeros leyendo la prensa del día en tanto son
observado por tres chicuelos y dos mozalbetes, todos los cuales ocupan
un primer plano tras el cual podemos ver el kiosco de la música que se
alzaba en el centro del espacio urbano (donde años más tarde llegaría el
Santo Rey) y la fachada del edificio del Ayuntamiento, rematada con su
torre del reloj culminada por el antiguo templete metálico que entre
1870 y 1924 cobijaría la airosa campana que al tirarse la foto acaba
de sonar por dos veces anunciando que son las tres y media.
| Convento de Los Remedios |
1885
|
Al fondo contemplamos la calle Betis, allende las aguas del Guadalquivir, sin impedimento alguno de
restaurantes, terrazas ni similares y finalizadas sin casi solución de
continuidad (ello lo sería la actual plaza de Cuba) por el viejo CONVENTO DE LOS REMEDIOS sin ningún carruaje por allí todavía y con
tapias hasta las mismas riberas en cuyas aguas vemos por allí mismo un
hermoso navío. Y todo ello tomado como desde los mismos pies de la
Torre del Oro, sin puente de San Telmo que rompa la lámina del viejo
Guadalquivir en la Sevilla del año 1885.
| Dama en La Pasarela |
1900
|
Dama de blanco fotografiada en torno al año 1900 sobre LA PASARELA, con la Giralda allá al fondo. Situada en la parte más alta de aquel metálico paso elevado que se encontraba en los finales de la calle San Fernando, justo en ese lugar de la ciudad dedicado hoy a Don Juan de Austria, siendo que al verlos de cerca podemos apreciar los enrevesados dibujos de las férreas barandillas modernistas que, como el resto del “inmueble”, fueron diseñados por el ingeniero Dionisio Pérez Tobía y fundidos en los talleres de Pérez Hermanos, también conocidos como “Fundición San Antonio”, que radicaban en el número 81 de la calle San Vicent.
| Junta Antituberculosa |
1910
|
Vista del patio del PALACIO DE LA CONDESA DE LEBRIJA para contemplarlo en esta fotografía
tomada en el año de 1910 mientras se estaba desarrollando en el mismo
una Asamblea de la llamada “Junta Antituberculosa”, presidida por el
Cardenal Don Enrique Almaraz y Santos, que ocupó la sede episcopal
hispalense entre los años de 1907 y 1920 y a quien vemos muy bien
acompañado por damas y señores de la alta sociedad sevillana de la
época, vestidos a la usanza de entonces.
Recordemos, ya que estamos en su interior, que el palacio de Lebrija se levantó en el número 8 la céntrica calle de la Cuna en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mansión existente en ese mismo perímetro y que había adquirido la Familia Paiba, de la cual pasó a los Condes de Corbo y a los de Miraflores, a quienes se lo adquirió en el año 1901 Doña Regla Manjón, Condesa de Lebrija, quien lo restauró y lo decoró profusamente, dejándolo en el estado que podemos apreciar en la instantánea, tomada a menos de una década después de aquella adquisición y en la que Doña Regla aparece sentada como la primera dama a nuestra derecha contando desde Monseñor, entre el candelabro que hay sobre la mesa y el caballero que posa de pie para el fotógrafo.
Recordemos, ya que estamos en su interior, que el palacio de Lebrija se levantó en el número 8 la céntrica calle de la Cuna en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mansión existente en ese mismo perímetro y que había adquirido la Familia Paiba, de la cual pasó a los Condes de Corbo y a los de Miraflores, a quienes se lo adquirió en el año 1901 Doña Regla Manjón, Condesa de Lebrija, quien lo restauró y lo decoró profusamente, dejándolo en el estado que podemos apreciar en la instantánea, tomada a menos de una década después de aquella adquisición y en la que Doña Regla aparece sentada como la primera dama a nuestra derecha contando desde Monseñor, entre el candelabro que hay sobre la mesa y el caballero que posa de pie para el fotógrafo.
| Arquillo del Ayuntamiento |
1916
|
Fotografía del año 1916 del
ARQUILLO DEL AYUNTAMIENTO, al que vemos completamente despejado y sin
los toldajes o esterones que tenía antiguamente a los fines de cumplir
con exactitud el destino inicial que tuvo, cual era el de servir de
apeadero a quienes allí se llegaran en coches de caballos como ese que
asoma viniendo de la plaza Nueva.
Vemos, también, como a la derecha de la fotografía, se alza una artística verja, que se dispuso en tal lugar tanto para evitar el asentamiento de puestos de venta de búcaros o baratijas que de vez en cuando aparecían por allí, como para proteger la “Cruz de la Inquisición” que hubo de reponerse en el año de 1903 tras los deterioros sufridos por la que anteriormente radicó en tal lugar.
Vemos, también, como a la derecha de la fotografía, se alza una artística verja, que se dispuso en tal lugar tanto para evitar el asentamiento de puestos de venta de búcaros o baratijas que de vez en cuando aparecían por allí, como para proteger la “Cruz de la Inquisición” que hubo de reponerse en el año de 1903 tras los deterioros sufridos por la que anteriormente radicó en tal lugar.
| Toneles perdidos |
1912
|
Unos operarios rescatan de
las aguas barriles y toneles de los tinglaos portuarios o de algunos de
los navíos de carga afectados por la tremenda RIADA DE 1912, que afectó a bastantes zonas de la ciudad que hasta el propio monarca Alfonso XIII
bajó desde Madrid para examinar los daños causados y solidarizarse con
los afectados y con la ciudad en general, que en aquellos primeros días
de febrero vio gran número de sus calles convertidas en ríos y lagunas,
con el “pico” del día 8 en el que desde el Altozano hasta Reyes
Católicos todo era un lago, por encima del cual la mayor altura del
puente de Triana permitía a los vecinos el inédito panorama, similar al
de otros puntos de la ciudad.
Vemos en la foto como, en tanto bastantes toneletes flotan aún en las aguas y entre la expectación de los curiosos, los trabajadores van subiendo otros de ellos por esas improvisadas rampas hasta lo que serán los aledaños del paseo de las Delicias, más allá de la Torre del Oro, que se divisa lo lejos en tanto que en la orilla opuesta y tras la popa de ese carguero danés de nombre “Carmen” asoman los muros del antiguo convento de los Remedios, al que le faltarían aún muchos años para que le llegaran tanto cubanos como carruajes así como todos los conjuntos inmobiliarios que le surgieron alrededor.
Vemos en la foto como, en tanto bastantes toneletes flotan aún en las aguas y entre la expectación de los curiosos, los trabajadores van subiendo otros de ellos por esas improvisadas rampas hasta lo que serán los aledaños del paseo de las Delicias, más allá de la Torre del Oro, que se divisa lo lejos en tanto que en la orilla opuesta y tras la popa de ese carguero danés de nombre “Carmen” asoman los muros del antiguo convento de los Remedios, al que le faltarían aún muchos años para que le llegaran tanto cubanos como carruajes así como todos los conjuntos inmobiliarios que le surgieron alrededor.
| Cruzando por el puente de Alfonso XII |
1880
|
Vista que divisaría un maquinista que
se acercase a Sevilla por la antigua vía hacia Huelva conduciendo su
locomotora y, tras pasar el “Apeadero de Triana” comenzase a atravesar
el Guadalquivir sobre el añejo PUENTE DE ALFONSO XII, aquel metálico
pontón, de uso exclusivamente ferroviario, tendido más o menos a la
altura del actual puente del Cristo de la Expiración y que, inaugurado
el 15 de marzo de 1880 estuvo en funcionamiento hasta poco después de
acabada la guerra in-civil, concretamente hasta 1943 en que comenzó el
servicio de la nueva línea onubense tendida más al norte y le iba
llegando el “Tapón de Chapina”, siendo que permaneció bastantes años
medio en pie, cada vez con sus elementos más oxidados hasta que pasó a
ser definitivamente desguazado en el año de 1959 junto a su vecina la
“Pasarela del Agua” sita unos metros aguas abajo.
La foto nos ofrece el tablero del puente con las vías tendidas sobre el mismo y un osado viandante enhiesto en uno de los márgenes, pudiéndose apreciar bastantes –si no todas- de las seis arcadas metálicas que lo componían, atisbándose allá al fondo el caserío de la ciudad en esta fotografía bien diferente a las otras que hemos ido poniendo dando reflejo de este añejo y desaparecido puente sevillano.
La foto nos ofrece el tablero del puente con las vías tendidas sobre el mismo y un osado viandante enhiesto en uno de los márgenes, pudiéndose apreciar bastantes –si no todas- de las seis arcadas metálicas que lo componían, atisbándose allá al fondo el caserío de la ciudad en esta fotografía bien diferente a las otras que hemos ido poniendo dando reflejo de este añejo y desaparecido puente sevillano.
| Guardias Civiles en los Jardines de Cristina |
1896
|
Instantánea de los JARDINES DE CRISTINA y también con las casas de
Almirante Lobo al fondo, con estos guardias civiles que en el año de
1896 marchan como hacia la Torre del Oro (pisando suelo que luego
ocuparía el conocido Hotel) y dejando atrás a aquellos paisanos
arracimados en grupo.
| Laboratorio del Doctor Murga |
1925
|
Fachada de el viejo “LABORATORIO O INSTITUTO DE HIGIENE
DEL DOCTOR MURGA”, aquel magno edificio que, con aspecto de Foro romano,
fue construido entre los años de 1905 y 1907 en la calle Marqués de
Paradas y conforme planos del arquitecto Francisco Franco Pineda (quien
parece ser que se inspiró en el londinense Museo Británico) para
albergar, en el mismo, las dependencias de residencia, clínica,
laboratorio y salas “antirrábicas”, “fototerápicas” e
“hidroterápicas”, etc... Todo ello por cuenta y cargo del Doctor Don
Leopoldo Murga Machado, prestigioso médico nacido en la Cuba española y
criado en Sevilla, donde estudió medicina, ejerció la misma, y murió en
su casa de la calle Julio Cesar de un coma diabético el 17 de abril del
año 1923.
Tras la muerte de su fundador, los hijos del mismo prosiguieron su labor en este conjunto de inmuebles, que estuvieron en activo hasta los primeros tiempos de la posguerra, cesando la misma en el año de 1938 y cerrándose el magno conjunto médico que permaneció así bastante tiempo hasta que durante la alcaldía de Don Jerónimo Domínguez y Pérez de Vargas (Marqués del Contadero) se decidió su derribo llevado a cabo ya avanzados los años cincuenta, siendo que en su solar pasaría, con el tiempo, a construirse el actual edificio en cuyos bajos se alberga el actual Ambulatorio de Marqués de Paradas a un paso de la antigua estación ferroviaria.
Tras la muerte de su fundador, los hijos del mismo prosiguieron su labor en este conjunto de inmuebles, que estuvieron en activo hasta los primeros tiempos de la posguerra, cesando la misma en el año de 1938 y cerrándose el magno conjunto médico que permaneció así bastante tiempo hasta que durante la alcaldía de Don Jerónimo Domínguez y Pérez de Vargas (Marqués del Contadero) se decidió su derribo llevado a cabo ya avanzados los años cincuenta, siendo que en su solar pasaría, con el tiempo, a construirse el actual edificio en cuyos bajos se alberga el actual Ambulatorio de Marqués de Paradas a un paso de la antigua estación ferroviaria.
| Convento de San Jacinto |
1913
|
Inocencia de la infancia en Triana,
exactamente el patio del antiguo CONVENTO DE SAN JACINTO, convertido en
colegio público, para observar esta fotografía tomada allí en la mañana
del 7 de enero de 1913 cuando se estaba procediendo a la entrega de
algún juguete o regalo a los niños del barrio trianero para celebrar la
festividad de los Reyes Magos del año 1913.
Amén de dar cuenta del acontecimiento y de apreciar la ilusión de las criaturas, la fotografía nos sirve para ver la evolución de las modas en el vestir al cabo de un siglo, en especial la de las damas de la “alta sociedad”, convertidas aquel día en benefactoras en ese patio trianero en el que alguna que otra fotografía tomada por allí, como por ejemplo las referidas a alguna “Cruz de Mayo” hemos visto ya.
Amén de dar cuenta del acontecimiento y de apreciar la ilusión de las criaturas, la fotografía nos sirve para ver la evolución de las modas en el vestir al cabo de un siglo, en especial la de las damas de la “alta sociedad”, convertidas aquel día en benefactoras en ese patio trianero en el que alguna que otra fotografía tomada por allí, como por ejemplo las referidas a alguna “Cruz de Mayo” hemos visto ya.
| Huerta del Retiro |
1900
|
Tomada en torno al año 1900 es esta fotografía que nos muestra
parcialmente la parte más noble de la llamada HUERTA DEL RETIRO,
apreciándose al fondo las casetas semi fijas adosadas a las tapias de los
aledaños jardines del Alcázar, construidas en tiempos de Isabel II a lo
largo del llamado “Paseo de los Lutos” y en la que solían venderse
macetas y flores de todo tipo con alguna salvedad dedicada a libros de
lance.
Como ya sabemos, todo aquello variaría radicalmente en 1911 cuando Alfonso XIII donó esos terrenos a la ciudad de Sevilla y el Alcalde de ésta, Señor Conde de Halcón, encargó a Juan Talavera el diseño de unos jardines que, por no tener nombre oficial, comenzaron a ser llamados como “Jardines de Talavera” hasta que la iniciativa del periódico “El Liberal” y de su director Don José Laguillo, determinó que al lugar se le impusiera el nombre oficial de JARDINES DE MURILLO con el que seguimos conociéndolos en la actualidad.
Como ya sabemos, todo aquello variaría radicalmente en 1911 cuando Alfonso XIII donó esos terrenos a la ciudad de Sevilla y el Alcalde de ésta, Señor Conde de Halcón, encargó a Juan Talavera el diseño de unos jardines que, por no tener nombre oficial, comenzaron a ser llamados como “Jardines de Talavera” hasta que la iniciativa del periódico “El Liberal” y de su director Don José Laguillo, determinó que al lugar se le impusiera el nombre oficial de JARDINES DE MURILLO con el que seguimos conociéndolos en la actualidad.
| Fábrica de envases Gallardo y Núñez |
1917
|
Panorámica de la vieja CALLE DE LA ARREBOLERA, es decir a LA
RONDA para, en ese tramo dedicado a María Auxiliadora desde el año 1917
y justo antes de la entrada al viejo monasterio de la Trinidad, luego
Colegio de los Salesianos, se observa el aspecto que tenía hace algo más
de un siglo uno de los edificios de la por entonces importante Fábrica
de Envases metálicos de hoja de lata -en blanco y litografiados- de los
Señores Gallardo y Núñez, destinados a la realización de latas y
recipientes metálicos de todo tipo y tamaño, destinados tanto para las
aceitunas como para el aceite provenientes de los campos.
| Fábrica de Ollero Rull y Cía |
1910
|
En la RONDA DE CAPUCHINOS, rebasado
el mítico “Bazar España” y cerca de la Puerta de Córdoba, se alzaba por
aquel entonces la llamada “FABRICA DE OLLERO, RULL Y CIA”, construida
en el año de 1904 y que comenzó a operar en el año 1906 para la
fabricación de todo tipo de tornillos, tuercas, remaches, escarpias y
tirafondos para ferrocarriles, tranvías, etc.
El terreno donde se erigió era por aquel entonces conocido como “La Huerta del Soldado” y en un rincón del mismo fue este inmueble fabril alzado conforme los “modernistas” planos de nuestro amigo Aníbal González, que contó con la colaboración de uno de los propietarios del nuevo complejo industrial, el ingeniero Juan Rull del Río, de cuyas cabezas surgió esta fábrica sevillana que estaría en funcionamiento durante poco más del medio siglo.
El conjunto constaba de tres naves sobre una parcela de más de 1.300 metros cuadrados, unidas en una cabecera ante la cual vemos en las fotografía como posan estos grupos de operarios y directivos del recinto fabril ante la magna edificación, que acabó sucumbiendo a la piqueta y pasó a dar paso sobre su solar a parte de la llamada “Barriada de los Naranjos”, en lo que hoy sería la calle de Florencio Quintero.
El terreno donde se erigió era por aquel entonces conocido como “La Huerta del Soldado” y en un rincón del mismo fue este inmueble fabril alzado conforme los “modernistas” planos de nuestro amigo Aníbal González, que contó con la colaboración de uno de los propietarios del nuevo complejo industrial, el ingeniero Juan Rull del Río, de cuyas cabezas surgió esta fábrica sevillana que estaría en funcionamiento durante poco más del medio siglo.
El conjunto constaba de tres naves sobre una parcela de más de 1.300 metros cuadrados, unidas en una cabecera ante la cual vemos en las fotografía como posan estos grupos de operarios y directivos del recinto fabril ante la magna edificación, que acabó sucumbiendo a la piqueta y pasó a dar paso sobre su solar a parte de la llamada “Barriada de los Naranjos”, en lo que hoy sería la calle de Florencio Quintero.
| Calle de La Arrebolera |
1917
|
Panorámica de la vieja CALLE DE LA ARREBOLERA, es decir a LA RONDA para, en ese tramo dedicado a María Auxiliadora desde el año 1917 y justo antes de la entrada al viejo monasterio de la Trinidad, luego Colegio de los Salesianos, se observa el aspecto que tenía hace algo más de un siglo uno de los edificios de la por entonces importante Fábrica de Envases metálicos de hoja de lata -en blanco y litografiados- de los Señores Gallardo y Núñez, destinados a la realización de latas y recipientes metálicos de todo tipo y tamaño, destinados tanto para las aceitunas como para el aceite provenientes de los campos.
| Marqués de la Isla junto al río |
1902
|
En la misma CALLE BETIS fue
tomada esta conocida fotografía en el año de 1902 en la que se nos
muestra retratado al entonces Marqués de la Isla, contemplando los
barcos atracados en la orilla sevillana del río, más allá de la cual se
intuyen a los edificios existentes por entonces entre las dos
Maestranzas: el taurino coso de la Real Maestranza de Caballería a la
izquierda y el cuartelero inmueble de la Maestranza de Artillería a la
derecha.
Y por acá, podemos apreciar cómo era el aspecto de la calle Betis a esas alturas de sus confluencias con las calles dedicadas al pintor trianero del siglo XVI Antonio de Alfián y al jesuita y teólogo del mismo siglo Don Juan de Lugo (calleja ésta actualmente dedicada al General Torrijos), siendo que vemos el pavimento de la calle medio terrizo.
Y por acá, podemos apreciar cómo era el aspecto de la calle Betis a esas alturas de sus confluencias con las calles dedicadas al pintor trianero del siglo XVI Antonio de Alfián y al jesuita y teólogo del mismo siglo Don Juan de Lugo (calleja ésta actualmente dedicada al General Torrijos), siendo que vemos el pavimento de la calle medio terrizo.
| Calle de la Naranja |
1920
|
Fotografía tomada desde la vieja
CALLE DE LA NARANJA, una calle hoy inexistente, y sita entre esas
casas que radicaban en el lugar hasta los años sesenta, justo donde hoy
día se alza un moderno bloque de viviendas en la calle de la Madre
Dolores Márquez, con establecimientos médicos en sus bajos.
Al fondo y con la antigua espadaña del Convento de San Hermenegildo dándonos el frente y que, casi al tiempo de los cambios antes indicados pasó a ser lateralizada, se nos muestra lo poco que quedaba –y que queda- de la añeja y almenada “PUERTA DE CÓRDOBA”, una de las más importantes vías de acceso a la ciudad hispalense en tiempos remotos (es leyenda que en ella sufrió su martirio el príncipe visigodo San Hermenegildo, el cual no llegó a ser Rey como erróneamente dice una lápida sita en el lugar que nos ocupa) y que, con un recorrido en pequeño recodo y salvando las murallas, daba salida al camino que partía hacia la ciudad cordobesa.
Al fondo y con la antigua espadaña del Convento de San Hermenegildo dándonos el frente y que, casi al tiempo de los cambios antes indicados pasó a ser lateralizada, se nos muestra lo poco que quedaba –y que queda- de la añeja y almenada “PUERTA DE CÓRDOBA”, una de las más importantes vías de acceso a la ciudad hispalense en tiempos remotos (es leyenda que en ella sufrió su martirio el príncipe visigodo San Hermenegildo, el cual no llegó a ser Rey como erróneamente dice una lápida sita en el lugar que nos ocupa) y que, con un recorrido en pequeño recodo y salvando las murallas, daba salida al camino que partía hacia la ciudad cordobesa.
| Torre de la tía Tomasa |
1908
|
Interior de las
viejas murallas y por las calles Morera y Macarena, dejando atrás los
entrantes de Fray Diego de Cádiz, Aniceto Sainz, Antonia Sáenz, Manolo
Caracol, Patricio Sáenz y Torreblanca, pasada ésta última calle nos
detenemos, nos damos la vuelta y contemplamos el lugar en esta amplia
fotografía tomada en el año de 1908, que nos muestra el estado que
presentaba por aquel entonces la actual “calle Macarena” y el torreón
conocido con el nombre de la “TORRE BLANCA” o, casi más popularmente,
como la “TORRE DE LA TÍA TOMASA”, en ese lienzo de las antiguas Murallas
y dando nombre a la calle antes citada, que surge desde allí mismo y
nos lleva hasta la plaza del Pumarejo.
Es un baluarte o torreón octogonal, con dos plantas superiores sobre la del lienzo de las murallas almohades, realizada en arena compactada a modo de “tapial blanco” y con su construcción datada a caballo de los siglos XII y XIII siendo que, como vemos en la fotografía, por aquel entonces las almenas casi brillaban por su ausencia y no lucen airosas como lo hacen en la actualidad merced a los procesos de reconstrucción de los primeros años ochenta.
Es un baluarte o torreón octogonal, con dos plantas superiores sobre la del lienzo de las murallas almohades, realizada en arena compactada a modo de “tapial blanco” y con su construcción datada a caballo de los siglos XII y XIII siendo que, como vemos en la fotografía, por aquel entonces las almenas casi brillaban por su ausencia y no lucen airosas como lo hacen en la actualidad merced a los procesos de reconstrucción de los primeros años ochenta.
| Tranvía eléctrico |
1900
|
Uno de los primeros TRANVÍAS ELÉCTRICOS que
surcaron las calles de nuestra ciudad, aparecidos en el año 1899 por
iniciativa de la “Compañía Sevillana de Electricidad” y que poco apoco
fueron reemplazando a los añejos “tranvías de mulas” que prestaban tal
servicio sobre raíles desde exactamente el 5 de Septiembre del año
1887, conviviendo durante algún tiempo tales formas de “tracción
tranviaria” hasta que, con la llegada del siglo XX quedaron sobre las
calles de la ciudad exclusivamente esos. Tales aparatos de color rojo y
posando en él con algunos de los operarios de la luego llamada “Seville
Transway Company”.
| Construcción Puerta de la Purísima Concepción |
1908
|
Interior del catedralicio PATIO DE LOS NARANJOS en esta
fotografía se aprecia el estado en que por entonces ofrecía tal recinto, con
casetas y cobertizos destinados a albergar a los obreros y materiales
destinados a la apertura y conformación de un nuevo hueco o vano de
entrada al templo de Santa María de la Sede: la que, por aquel
entonces, estaba siendo denominada como “La Puerta Colorada” sin duda
por el color de los materiales que estaban siendo empleados.
Dicha Puerta, que entraba al crucero del templo y que asoma por allá al fondo de la fotografía, había sido diseñada en el año de 1895 por Demetrio de los Ríos y Adolfo Fernández Casanova, siendo que sus obras –como todo lo de palacio- fueron bastante despacio... hasta el punto que no concluyeron hasta el año de 1915 en el que, por su consagración a la Inmaculada, pasó a otorgársele el nombre oficial de “PUERTA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN”.
Dicha Puerta, que entraba al crucero del templo y que asoma por allá al fondo de la fotografía, había sido diseñada en el año de 1895 por Demetrio de los Ríos y Adolfo Fernández Casanova, siendo que sus obras –como todo lo de palacio- fueron bastante despacio... hasta el punto que no concluyeron hasta el año de 1915 en el que, por su consagración a la Inmaculada, pasó a otorgársele el nombre oficial de “PUERTA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN”.
| Vista desde La Pasarela |
1910
|
Fotografía tomadas desde lo alto de "La Pasarela" hacia EL PRADO DE SAN
SEBASTIÁN y retratando todo tipo de artefactos rodantes en la Sevilla de la
década de 1910.
| Vista desde La Pasarela |
1910
|
Fotografía tomadas desde lo alto de "La Pasarela" hacia EL PRADO DE SAN
SEBASTIÁN y retratando todo tipo de artefactos rodantes en la Sevilla de la
década de 1910.
| Damas en la Calle Alemanes |
1900
|
Dos
damas que por la CALLE ALEMANES parecen dirigirse hacia la Puerta de
Palos o del Lagarto de la Catedral y que fueron captadas por el
fotógrafo en esta bonita instantánea tomada un soleado día de alrededor
del año 1900.
Vemos el pavimento de la calle muy bien adoquinado, pero sin aparecer en el mismo ni rastro de los raíles de los tranvías (de mulas o eléctricos) que tuvieron esa calle sevillana como una de las integrantes en sus recorridos, en los que pasarían ante esas columnas que vemos en la fotografía y que hoy día siguen allí como dando entrada a Don Juan y al Manolete.
Vemos el pavimento de la calle muy bien adoquinado, pero sin aparecer en el mismo ni rastro de los raíles de los tranvías (de mulas o eléctricos) que tuvieron esa calle sevillana como una de las integrantes en sus recorridos, en los que pasarían ante esas columnas que vemos en la fotografía y que hoy día siguen allí como dando entrada a Don Juan y al Manolete.
| Vista desde La Pasarela |
1910
|
Fotografía tomadas desde lo alto de "La Pasarela" hacia EL PRADO DE SAN
SEBASTIÁN y retratando todo tipo de artefactos rodantes en la Sevilla de la
década de 1910.
| Puerta de la Montería |
1921
|
Fotografía del año
1921 cómo por la PUERTA DE LA MONTERÍA sale del regio Alcázar un tabor
de regulares seguramente con destino a la guerra del Rif, que España
estaba sosteniendo por entonces en Marruecos y en la que tal año sufrió
el llamado “Desastre de Annual”.
Históricamente dicha Puerta vino recibiendo el indicado nombre de “Puerta de la Montería”, por cuanto que tal era el nombre del patio alcazareño con el que ofrece comunicación desde el exterior, pero desde mediados del siglo XIX tomó auge la denominación de “PUERTA DEL LEÓN” por mor del dibujo cerámico que de tal heráldico animal obra sobre el dintel, en azulejos realizados en 1892 en la trianera fábrica de los Mensaque, conforme dibujo de José Tortosa y que reemplazaron a una pintura del león obrante sobre el vano de tal puerta al menos desde los primeros años del siglo XIX, siendo que tal nombre de ”Puerta del León” es el más usado en los tiempos actuales para ese vano que dá directo acceso a la zona del viejo palacio del Rey Don Pedro.
Históricamente dicha Puerta vino recibiendo el indicado nombre de “Puerta de la Montería”, por cuanto que tal era el nombre del patio alcazareño con el que ofrece comunicación desde el exterior, pero desde mediados del siglo XIX tomó auge la denominación de “PUERTA DEL LEÓN” por mor del dibujo cerámico que de tal heráldico animal obra sobre el dintel, en azulejos realizados en 1892 en la trianera fábrica de los Mensaque, conforme dibujo de José Tortosa y que reemplazaron a una pintura del león obrante sobre el vano de tal puerta al menos desde los primeros años del siglo XIX, siendo que tal nombre de ”Puerta del León” es el más usado en los tiempos actuales para ese vano que dá directo acceso a la zona del viejo palacio del Rey Don Pedro.
| Integrantes de la Farmacia Militar |
1916
|
Escena de los integrantes de la “Farmacia Militar” en cuya terraza de su
entonces edificio de la CALLE DE LA CARNE (la actual calle Muñoz y Pabón
) les fue tomada esta fotografía en el verano de 1916, con el fondo de
los tejados de las casas sitas en tal hispalense zona de la Alfalfa y la
Judería.
Tal añeja “calle de La Carne” tuvo el primitivo nombre de “calle de San Nicolás” por la cercanía del templo actual sede de la Hermandad de la Candelaria, siendo que no sabemos cuando pero pasó a recibir la denominación de “calle de la Carne” por conducir a la Puerta de dicho nombre, lo que duró hasta el año de 1868 en que pasó a ser oficialmente llamada “calle Morella” por un hecho militar acaecido poco antes en las guerras carlistas, nombre éste que duró poco por cuanto que con la Restauración volvió a llamarse “calle de la Carne”, lo que conservó hasta que el Cabildo Municipal de 5 de Agosto de 1921 acordó denominarla como CALLE MUÑOZ Y PABÓN.
Tal añeja “calle de La Carne” tuvo el primitivo nombre de “calle de San Nicolás” por la cercanía del templo actual sede de la Hermandad de la Candelaria, siendo que no sabemos cuando pero pasó a recibir la denominación de “calle de la Carne” por conducir a la Puerta de dicho nombre, lo que duró hasta el año de 1868 en que pasó a ser oficialmente llamada “calle Morella” por un hecho militar acaecido poco antes en las guerras carlistas, nombre éste que duró poco por cuanto que con la Restauración volvió a llamarse “calle de la Carne”, lo que conservó hasta que el Cabildo Municipal de 5 de Agosto de 1921 acordó denominarla como CALLE MUÑOZ Y PABÓN.
| Estación de Córdoba |
1910
|
Vista del gran inmueble de la ESTACIÓN DE CÓRDOBA, al
que vemos en sus primeros tiempos en una bonita fotografía que
nos la muestra en torno al año 1910, con los carromatos de por aquel
entonces por aquí delante. Conocida en la actualidad como “estación de plaza de Armas”, el magno
inmueble fue comenzado a construir -sobre terrenos ya dedicados a
anteriores apeaderos ferroviarios- para la Compañía ferroviaria MZA en
un estilo neomudejar conforme los planos del portugués José Santos
Silva y del español Nicolás Suárez Albizu, que cambiaron radicalmente un
proyecto primero de Nathan Suss en 1889, con unos trabajos que
avanzaron un poco lentamente y que no permitieron su inauguración
oficial hasta el 18 de marzo de 1901.
Tras la guerra incivil pasó a integrarse en la RENFE y así estuvo en activo hasta exactamente el 29 de septiembre de 1990 en que partió de allí el último tren que surcó sus vías y que lo hizo con destino a Madrid, pasando el tráfico ferroviario de la ciudad provisionalmente a la histórica estación de San Bernardo y, poco más tarde, a la actual de Santa Justa.
Tras la guerra incivil pasó a integrarse en la RENFE y así estuvo en activo hasta exactamente el 29 de septiembre de 1990 en que partió de allí el último tren que surcó sus vías y que lo hizo con destino a Madrid, pasando el tráfico ferroviario de la ciudad provisionalmente a la histórica estación de San Bernardo y, poco más tarde, a la actual de Santa Justa.
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