Librería 104
Hasta 1925
Librería 104 (50 Fotografías Históricas)
Librería 104 (50 Fotografías Históricas)
| Auxilio en la riada de la calle Castilla |
1912
|
Trágica riada de febrero de 1912 que vemos en esta fotografía que nos muestra el servicio de
"auxilio flotante" recorriendo las calles llevando víveres y subsistencias a los vecinos aislados en sus casas de la CALLE CASTILLA.
| Primera foto del Paseo de Las Delicias |
1875
|
Instantánea en el PASEO DE LAS DELICIAS,
con caballistas y coches, más algún viandante que otro, que ya iban y
volvían hacia el Prado de San Sebastián.
| Puerta del Príncipe de la Plaza de Toros |
1902
|
Exterior del recinto taurino maestrante en fotografía
tomada en el año 1902, siendo que vemos
curiosamente papados los tan típicos "ojos" que desde las torretas
parecen observarnos cuando nos acercamos a la Puerta del Príncipe por el
Paseo de Cristóbal Colón.
De aquella Feria comercial y ganadera que Narciso Bonaplata y José María de Ybarra (un catalán y un vasco) intuyeron en el año 1846 para la ciudad y que comenzó a celebrarse en el año siguiente, pronto alcanzó tanto auge que mereció el que la Real Maestranza de Caballería comenzara a organizar corridas de toros, coincidiendo con los días feriales, en el Coso del Baratillo que, recordemos, comenzó a levantarse en 1749 sobre los restos de un anterior recinto de madera que allí llevaba existiendo desde 1733.
De aquella Feria comercial y ganadera que Narciso Bonaplata y José María de Ybarra (un catalán y un vasco) intuyeron en el año 1846 para la ciudad y que comenzó a celebrarse en el año siguiente, pronto alcanzó tanto auge que mereció el que la Real Maestranza de Caballería comenzara a organizar corridas de toros, coincidiendo con los días feriales, en el Coso del Baratillo que, recordemos, comenzó a levantarse en 1749 sobre los restos de un anterior recinto de madera que allí llevaba existiendo desde 1733.
| Pabellón Central de la feria de El Prado |
1925
|
Suprimida y desarmada La Pasarela en el año 1921,
no tardó Sevilla en dotar a su Feria de una nueva "portada" (aún era muy
pronto para llamarla así) o elemento que recibiera a los visitantes
propios y foráneos. Y a tales fines se levantó en 1924 este enorme CARTAPACIO que recibió el pomposo nombre de "Pabellón Central" y que
estuvo unos cuatro o cinco años levantado al comienzo del Real de la
Feria en el Prado de San Sebastián, poco más o menos que donde había
estado levantada la Pasarela o si acaso un poco más hacia la calle San
Fernando. En la fotografía hecha desde la dicha calle, hacia El Prado se aprecia el ambiente de Feria.
| Paseo de caballos bajo La Pasarela |
1905
|
Paseo de coches del añorado PRADO DE SAN SEBASTIÁN durante la Feria,
donde nos cruzados con caballistas y carruajes de todo tipo entre las
guirnaldas, los farolillos y las casetas feriales, colmo podemos
contemplar en estas fotografías tomadas en 1905.
| Postal de la Feria del Prado con glorieta |
1900
|
Postal del Editor Tomás Sanz que
nos muestran diversos aspectos de la FERIA DE EL PRADO de principios del siglo pasado. Se aprecia la Iluminación eléctrica de la Glorieta, La Pasarela al fondo.
| Postal de la Feria del Prado con calle |
1900
|
Postal del Editor Tomás Sanz que
nos muestran diversos aspectos de la FERIA DE EL PRADO de principios del siglo pasado. La farolillera iluminación de la calle de las Buñolerías, con una
multitud de gente deseosa de comerse unos churros o calentitos con
chocolate.
| Postal de la Feria del Prado con puestos |
1900
|
Postal del Editor Tomás Sanz que
nos muestran diversos aspectos de la FERIA DE EL PRADO de principios del siglo pasado. Una calle llena de puestos de avellanas y turrones.
| Feria de El Prado con casetas |
1903
|
Instantánea de la FERIA DEL PRADO editadas por
Tomás Sanz y de fotografías tomadas en el año 1903. En la imagen se observa una calle de Casetas de particulares.
| Feria de El Prado con el Casetón del Círculo de Labradores |
1903
|
Instantánea de la FERIA DEL PRADO editadas por
Tomás Sanz y de fotografía tomadas en el año 1903. En la imagen vemos el antiguo gran Casetón del Circulo de Labradores.
| Feria de El Prado con muralla al fondo |
1903
|
Instantánea de la FERIA DEL PRADO editada por
Tomás Sanz y de fotografía tomada en el año 1903. Instantánea en la que se ve una fila de Puestos de Juguetes, alineados junto a la muralla de los Jardines del Alcázar.
| Feria ganadera de El Prado con Pasarela al fondo |
1906
|
Escena típica de la FERIA DE EL PRADO, de aquel carácter ganadero en sus inicios y de su rotunda pervivencia a principios del siglo XX . La fotografía nos plasma aquellas actividades de nuestros bisabuelos entre todo tipo de animales que pudieran ser vendidos o comprados y que, como podemos apreciar en la última fotografía, inundaban Sevilla a la sombra protectora de la aguja simpar de la Giralda. Al fondo podemos ver La Pasarela.
| Feria ganadera de El Prado |
1906
|
Escena típica de la FERIA DE EL PRADO, de aquel carácter ganadero en sus inicios y de su rotunda
pervivencia a principios del siglo XX . La fotografía nos plasma aquellas actividades de nuestros bisabuelos
entre todo tipo de animales que pudieran ser vendidos o comprados y que,
como podemos apreciar en la última fotografía, inundaban Sevilla.
| Feria ganadera de El Prado con la Giralda al fondo |
1906
|
Escena típica de la FERIA DE EL PRADO, de aquel carácter ganadero en sus inicios y de su rotunda
pervivencia a principios del siglo XX. La fotografía nos plasma aquellas actividades de nuestros bisabuelos
entre todo tipo de animales que pudieran ser vendidos o comprados y que,
como podemos apreciar en la última fotografía, inundaban Sevilla a la
sombra protectora de la aguja simpar de la Giralda.
| Cocheros en El Hotel Inglaterra |
1920
|
Tras el derribo de la antigua Casa
Grande de San Francisco y la aparición de la desde por entonces llamada
popularmente plaza Nueva, cual fue ese emblemático lugar primeramente
bautizado como “La Fonda de Londres”, luego como la “Fonda de
Inglaterra” y posteriormente con el definitivo nombre de “HOTEL INGLATERRA” con el que se conserva en la actualidad. Aquella Fonda abrió sus puertas a los viajeros allá en el año 1857, convirtiéndose en
el lugar hostelero decano de la ciudad de Sevilla y como un emblema del
pasado por el que han desfilado centenares de visitantes y huéspedes de
la ciudad de la más variopinta condición social.
En la fotografía vemos en las puertas del establecimiento a la espera de los cocheros de modernos omnibuses de explosión.
En la fotografía vemos en las puertas del establecimiento a la espera de los cocheros de modernos omnibuses de explosión.
| Coche de caballos en el Hotel Inglaterra |
1920
|
Tras el derribo de la antigua Casa
Grande de San Francisco y la aparición de la desde por entonces llamada
popularmente plaza Nueva, cual fue ese emblemático lugar primeramente
bautizado como “La Fonda de Londres”, luego como la “Fonda de
Inglaterra” y posteriormente con el definitivo nombre de “HOTEL INGLATERRA” con el que se conserva en la actualidad. Aquella Fonda abrió sus puertas a los viajeros allá en el año 1857, convirtiéndose en
el lugar hostelero decano de la ciudad de Sevilla y como un emblema del
pasado por el que han desfilado centenares de visitantes y huéspedes de
la ciudad de la más variopinta condición social.
En la fotografía vemos en las puertas del establecimiento a la espera de los cocheros de los coches de caballos, bien para llevar y traer a los huéspedes del Hotel a la ferroviaria estación de Córdoba.
En la fotografía vemos en las puertas del establecimiento a la espera de los cocheros de los coches de caballos, bien para llevar y traer a los huéspedes del Hotel a la ferroviaria estación de Córdoba.
| Coche de caballos por el Paseo Colón |
1921
|
Vemos
en la fotografía, tomada el año 1921 en un semidesconocido PASEO DE COLÓN llegando al coso baratillero bien en tranvía, en coche de
caballos o en el coche de San Fernando.
| Campo de fútbol del Mercantil |
1916
|
Vista del llamado "CAMPO DEL MERCANTIL", sito en
el mismísimo Prado de San Sebastián y en el cual entre los años 1913 a
1918 jugó el Sevilla FC, que consiguió el uso de tal terreno de juego
por sus relaciones con el Ayuntamiento y el Circulo Mercantil,
propietario de una permanente caseta de feria aledaña al descampado
municipal que sería destinado a campo de juego.
Dicho campo estaba sito cercanamente a la antigua Casa de Socorro del Prado, en un lugar actualmente muy judicial y sito entre las hoy avenida de Carlos V y la avenida de Málaga, con un fondo dando a la actual calle Juan de María Carrazo y sería la sede deportiva del Sevilla FC hasta que en octubre de 1918 se mudara a un nuevo terreno de juego: el llamado "Estadio de la Reina Victoria" en el actual Paseo de la Palmera.
Dicho campo estaba sito cercanamente a la antigua Casa de Socorro del Prado, en un lugar actualmente muy judicial y sito entre las hoy avenida de Carlos V y la avenida de Málaga, con un fondo dando a la actual calle Juan de María Carrazo y sería la sede deportiva del Sevilla FC hasta que en octubre de 1918 se mudara a un nuevo terreno de juego: el llamado "Estadio de la Reina Victoria" en el actual Paseo de la Palmera.
| Partido del España Balompié |
1911
|
Terrenos donde luego
se abriría la Glorieta de la Virgen de los Reyes y cerca de la futura
plaza de América y del futuro Cuartel de Eritaña radicaba el terreno de
juego del otro gran equipo futbolístico de la ciudad, el surgido como
"ESPAÑA BALOMPIÉ" en el año 1907 entre estudiantes de la Escuela
Politécnica radicada en la céntrica calle Cervantes y que pronto
cambiaría su nombre por el de "Sevilla Balompié" y que en el año 1914 lo
cambió por el de "Betis Balompié". Aquel sería el primer "Campo de las Tablas Verdes", conocido también
desde la perspectiva actual como "Campo de la Glorieta de la Virgen de
los Reyes", donde no radicaría mucho tiempo el "Balompié" que se
trasladaría pronto a otro campo, el de La Enramadilla, también sito en
aquella amplitud de terreno que era el Prado de San Sebastián hasta que
en 1918 se instalaría en el histórico recinto del "Patronato Obrero"
En la instantánea vemos el partido que se disputó el domingo 8 de octubre de 1911 entre el Sevilla Balompié y el Español Football Club de Cádiz, jugándose la Copa del Marqués de Miguelturra.
En la instantánea vemos el partido que se disputó el domingo 8 de octubre de 1911 entre el Sevilla Balompié y el Español Football Club de Cádiz, jugándose la Copa del Marqués de Miguelturra.
| Fuente de la Virgen de Los Reyes |
1923
|
Rincón que ya no existe en la geografía sevillana,
cual era la bonita FUENTE DE LA VIRGEN DE LOS REYES durante una
misa de campaña organizada por la Falange a poco de terminar la guerra civil.
Levantada entre los años 1919 y 1921 en una glorieta que se abrió con tal nombre en lo que luego serían las traseras del Pabellón de Bellas Artes o de Arte Antiguo (actual Museo Arqueológico), bajo diseño del gran Aníbal González, que la concibió como una enorme pila integrada en el centro de un amplio muro semicircular en ladrillo visto, con un retablo asimismo en ladrillo y dotado de azulejería abundante y tres pequeñas hornacinas en las que se instalaron Imágenes en terracota vidriada realizadas por el escultor Adolfo López Rodríguez que representaban a Santa Justa y Rufina a un lado, San Fernando, San Leandro y San Isidoro al otro y la Virgen de los Reyes en la gran hornacina central. En la década de los cuarenta fue esta Fuente incomprensiblemente echada abajo, conservándose sólo de aquel bonito conjunto la Imagen de la Virgen que le dio el nombre, que radica en el Colegio Hogar San Fernando, en la calle Don Fadrique.
Levantada entre los años 1919 y 1921 en una glorieta que se abrió con tal nombre en lo que luego serían las traseras del Pabellón de Bellas Artes o de Arte Antiguo (actual Museo Arqueológico), bajo diseño del gran Aníbal González, que la concibió como una enorme pila integrada en el centro de un amplio muro semicircular en ladrillo visto, con un retablo asimismo en ladrillo y dotado de azulejería abundante y tres pequeñas hornacinas en las que se instalaron Imágenes en terracota vidriada realizadas por el escultor Adolfo López Rodríguez que representaban a Santa Justa y Rufina a un lado, San Fernando, San Leandro y San Isidoro al otro y la Virgen de los Reyes en la gran hornacina central. En la década de los cuarenta fue esta Fuente incomprensiblemente echada abajo, conservándose sólo de aquel bonito conjunto la Imagen de la Virgen que le dio el nombre, que radica en el Colegio Hogar San Fernando, en la calle Don Fadrique.
| Comitiva fúnebre de Joselito El Gallo en Madrid |
1920
|
Desde Talavera de la Reina y por vía férrea el cuerpo del torero JOSELITO EL GALLO fue llevado el 17 de mayo hasta Madrid, donde su Capilla Ardiente quedó instalada en la casa que, junto a su hermano Rafael, poseía el fallecido diestro en la calle Arrieta, donde sería velado por numerosas personas del mundo del toro y de todas las clases sociales. La tarde del 18 de mayo, se puso en marcha el cortejo fúnebre hasta la estación de Atocha y una gran multitud acompañó al coche mortuorio por las calles del Arenal, Puerta del Sol, Alcalá, Paseo del Prado (donde se hizo la fotografía que obra sobre estas líneas) y la glorieta de Atocha, siendo embarcado en la llamada estación del Mediodía en el ferrocarril que se puso en marcha como destino Sevilla.
El tren con el cadáver de Joselito, tras parar en Córdoba, llegó a la sevillana estación de Plaza de Armas la mañana del 19 de mayo formándose una enorme comitiva que, presenciada por numerosísimo público, llevaría el féretro hasta el Cementerio Fernandino por unas abarrotadas calles de Alfonso XII, plaza del Duque, Amor de Dios, Alameda de Hércules, Feria y Don Fadrique, llegándose al Camposanto sobre las dos de la tarde, quedando expuesto en la Sala de Duelos hasta que a las 8 de la noche, desalojado ya el recinto fúnebre.
| Comitiva fúnebre de Joselito El Gallo al llegar a Sevilla |
1920
|
Desde Talavera de la Reina y por vía férrea el cuerpo del torero JOSELITO EL GALLO fue
llevado el 17 de mayo hasta Madrid, donde su Capilla Ardiente quedó
instalada en la casa que, junto a su hermano Rafael, poseía el fallecido
diestro en la calle Arrieta, donde sería velado por numerosas personas del mundo del toro y de todas
las clases sociales. La tarde del 18 de mayo, se puso en marcha el cortejo
fúnebre hasta la estación de Atocha y una gran multitud acompañó al
coche mortuorio por las calles del Arenal, Puerta del Sol, Alcalá, Paseo
del Prado (donde se hizo la primera fotografía que obra sobre estas
líneas) y la Glorieta de Atocha, siendo embarcado en la llamada estación
del Mediodía en el ferrocarril que se puso en marcha como destino Sevilla.
El tren con el cadáver de Joselito, tras parar en Córdoba, llegó a la sevillana estación de Plaza de Armas la mañana del 19 de mayo formándose una enorme comitiva que, presenciada por numerosísimo público, llevaría el féretro hasta el Cementerio Fernandino por unas abarrotadas calles de Alfonso XII, plaza del Duque, Amor de Dios, Alameda de Hércules, Feria y Don Fadrique, llegándose al Camposanto sobre las dos de la tarde, quedando expuesto en la Sala de Duelos hasta que a las 8 de la noche, desalojado ya el recinto fúnebre.
La fotografía muestra el aspecto del exterior de la Estación de Córdoba, en plaza de Armas a la llegada del féretro aquella mañana de mayo de 1920.
El tren con el cadáver de Joselito, tras parar en Córdoba, llegó a la sevillana estación de Plaza de Armas la mañana del 19 de mayo formándose una enorme comitiva que, presenciada por numerosísimo público, llevaría el féretro hasta el Cementerio Fernandino por unas abarrotadas calles de Alfonso XII, plaza del Duque, Amor de Dios, Alameda de Hércules, Feria y Don Fadrique, llegándose al Camposanto sobre las dos de la tarde, quedando expuesto en la Sala de Duelos hasta que a las 8 de la noche, desalojado ya el recinto fúnebre.
La fotografía muestra el aspecto del exterior de la Estación de Córdoba, en plaza de Armas a la llegada del féretro aquella mañana de mayo de 1920.
| Alameda de Hércules en la muerte de Joselito El Gallo |
1920
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Desde Talavera de la Reina y por vía férrea el cuerpo del torero JOSELITO EL GALLO fue
llevado el 17 de mayo hasta Madrid, donde su Capilla Ardiente quedó
instalada en la casa que, junto a su hermano Rafael, poseía el fallecido
diestro en la calle Arrieta, donde sería velado por numerosas personas del mundo del toro y de todas
las clases sociales. La tarde del 18 de mayo, se puso en marcha el cortejo
fúnebre hasta la estación de Atocha y una gran multitud acompañó al
coche mortuorio por las calles del Arenal, Puerta del Sol, Alcalá, Paseo
del Prado (donde se hizo la primera fotografía que obra sobre estas
líneas) y la Glorieta de Atocha, siendo embarcado en la llamada estación
del Mediodía en el ferrocarril que se puso en marcha como destino Sevilla.
El tren con el cadáver de Joselito, tras parar en Córdoba, llegó a la sevillana estación de Plaza de Armas la mañana del 19 de mayo formándose una enorme comitiva que, presenciada por numerosísimo público, llevaría el féretro hasta el Cementerio Fernandino por unas abarrotadas calles de Alfonso XII, plaza del Duque, Amor de Dios, Alameda de Hércules, Feria y Don Fadrique, llegándose al Camposanto sobre las dos de la tarde, quedando expuesto en la Sala de Duelos hasta que a las 8 de la noche, desalojado ya el recinto fúnebre.
La fotografía muestra el paso del coche fúnebre por una abarrotadísima Alameda de Hércules, en aquella mañana de mayo de 1920.
El tren con el cadáver de Joselito, tras parar en Córdoba, llegó a la sevillana estación de Plaza de Armas la mañana del 19 de mayo formándose una enorme comitiva que, presenciada por numerosísimo público, llevaría el féretro hasta el Cementerio Fernandino por unas abarrotadas calles de Alfonso XII, plaza del Duque, Amor de Dios, Alameda de Hércules, Feria y Don Fadrique, llegándose al Camposanto sobre las dos de la tarde, quedando expuesto en la Sala de Duelos hasta que a las 8 de la noche, desalojado ya el recinto fúnebre.
La fotografía muestra el paso del coche fúnebre por una abarrotadísima Alameda de Hércules, en aquella mañana de mayo de 1920.
| Pináculo de la Casa Lonja |
1921
|
Pináculos con que, junto a la balaustrada salpicada de pétreas esferas, remató
Pedro Sánchez Falconete a mediados del siglo XVII el bello y singular edificio
de la CASA LONJA, también conocido como Archivo de Indias, Casa de Contratación.
Podemos apreciar también el poste que para el tendido eléctrico se había instalado allí mismo, en la propia terraza del edificio de la Lonja, con un bochinche de cables junto a una de las antes citadas bolas de piedra, siendo que allá al fondo podemos contemplar el viejo caserío, con la torre de San Bernardo emergiendo entre el mismo.
Podemos apreciar también el poste que para el tendido eléctrico se había instalado allí mismo, en la propia terraza del edificio de la Lonja, con un bochinche de cables junto a una de las antes citadas bolas de piedra, siendo que allá al fondo podemos contemplar el viejo caserío, con la torre de San Bernardo emergiendo entre el mismo.
| Incendio en el vapor Iparaguirre |
1914
|
Había sido construido en el año 1882 en el astillero británico de Jarrow (Newcastle) para la naviera francesa “D’Orbigny” con el nombre de “Rive de Gier” y era un vapor a carbón con 78 metros de eslora y casi 11 de manga dedicado a transporte de todo tipo. Hasta que en el año 1912 fue adquirido por la naviera “Santurzana de Navegación S.A.”, con sede en Santurce (Vizcaya) que lo dedicó a transportes de salazón, maderas y otras mercancías y lo rebautizó con el antes citado nombre de “Iparaguirre”.
El 15 de julio de 1914 tal Vapor llegó a Sevilla para recoger un cargamento de paja y atracó al pie de la Torre del Oro, siendo que días después y con la bodega ya llena de aquella combustible mercancía, ésta se incendió con tanta intensidad que hasta en peligro se vieron los tinglaos portuarios de su alrededor, viéndose los bomberos muy apurados para extinguir el fuego y echando tanta agua sobre el barco, que éste se hundió de proa, quedando la roda y parte de su quilla hundida en el fango del río.
En la foto podemos contemplar el aspecto del IPARAGUIRRE, ya apagado el fuego y a medio hundir en las aguas del viejo Betis, con un solitario Convento de los Remedios al fondo.
| Panorámica de Beauchy |
1890
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Bella PANORÁMICA DE BEAUCHY que captó desde lo alto de la Torre del Oro en el año 1890.
Observamos el puente de Triana en el centro de la panorámica, intuyéndose sobre su arco derecho al fondo el viejo puente “Alfonso XII” para el ferrocarril de Huelva, siendo que no podemos ver el puente de Tablas o Pasarela del Agua pues éste no sería levantado hasta el año 1898. Las vías de aquel puente ferroviario llevaban a la estación de Córdoba, que, aunque aún no estaba construida en su edificio actual sí que tenía ya la semicircular cubierta protectora de trenes y locomotoras que podemos apreciar al fondo. A la derecha vemos el viejo Paseo de La Marina, que desde el 1880 ostentaba el flamante nombre de Don Cristóbal Colón, y entre éste y el río los viejos tinglaos portuarios para cargar y descargar esos viejos navíos que se llegaban hasta el viejo muelle de la Sal, surcado por el tren portuario.
Observamos el puente de Triana en el centro de la panorámica, intuyéndose sobre su arco derecho al fondo el viejo puente “Alfonso XII” para el ferrocarril de Huelva, siendo que no podemos ver el puente de Tablas o Pasarela del Agua pues éste no sería levantado hasta el año 1898. Las vías de aquel puente ferroviario llevaban a la estación de Córdoba, que, aunque aún no estaba construida en su edificio actual sí que tenía ya la semicircular cubierta protectora de trenes y locomotoras que podemos apreciar al fondo. A la derecha vemos el viejo Paseo de La Marina, que desde el 1880 ostentaba el flamante nombre de Don Cristóbal Colón, y entre éste y el río los viejos tinglaos portuarios para cargar y descargar esos viejos navíos que se llegaban hasta el viejo muelle de la Sal, surcado por el tren portuario.
| Vapor Guadalquivir |
1924
|
Vista del VAPOR GUADALQUIVIR construido el año 1914 en Glasgow (Escocia) para la Compañía "Rusell&Co", que lo bautizó con el nombre de "Adelina", siendo que en 1920 fue adquirido por la sevillana "Naviera del Guadalquivir" que lo re-bautizó con el nombre del bético río y lo empleó durante algunos años para transportes de mercancías diversas entre la ciudad hispalense y los puertos de Valencia y Barcelona, hasta que finalmente y en el año 1926 se vendió a la "Naviera Vascongada" que le cambió el nombre por el de "Corbetas", que pasearía este navío hasta que ya en el año 1969 pasó a ser desguazado en Avilés. Atracado en el por aquel entonces moderno Puerto de Sevilla, con sus famosos arcos en los laterales del muelle.
| Romería en la calle Castilla |
1920
|
Panorámica de la CALLE CASTILLA con los romeros sevillanos, en estas carretas que vemos entorno al año 1920, a ver a la Blanca Paloma a las
marismas de Almonte, El Rocío.
| Juegos Atléticos con ciclistas |
1914
|
Fueron unos llamados “JUEGOS ATLÉTICOS” organizados por el Sevilla Balompié (uno de los antecesores del actual Real Betis Balompié) en
los que participaron representantes de otras asociaciones deportivas de
la ciudad como el Sevilla CF y el Recreativo, y sirvieron para pasar
unas jornadas medio campestre medio de hermanamiento, aderezado con la
práctica de diversos “sports”, como el ciclismo, las carreras pedestres,
saltos diversos, etc. destacando en ellos Carmelo Navarro un corredor
que siempre llegaba el primero en cada carrera que echaba en aquellos aconteceres. Situados en El Prado de San Sebastián.
| Juegos Atléticos con futbolistas |
1914
|
Fueron unos llamados “JUEGOS ATLÉTICOS” organizados por el Sevilla Balompié (uno de los antecesores del actual Real Betis Balompié) en
los que participaron representantes de otras asociaciones deportivas de
la ciudad como el Sevilla CF y el Recreativo, y sirvieron para pasar
unas jornadas medio campestre medio de hermanamiento, aderezado con la
práctica de diversos “sports”, como el ciclismo, las carreras pedestres,
saltos diversos, etc. destacando en ellos Carmelo Navarro un corredor
que siempre llegaba el primero en cada carrera que echaba en aquellos
aconteceres. Situados en El Prado de San Sebastián.
| Juegos Atléticos con deportistas |
1914
|
Fueron unos llamados “JUEGOS ATLÉTICOS” organizados por el Sevilla Balompié (uno de los antecesores del actual Real Betis Balompié) en
los que participaron representantes de otras asociaciones deportivas de
la ciudad como el Sevilla CF y el Recreativo, y sirvieron para pasar
unas jornadas medio campestre medio de hermanamiento, aderezado con la
práctica de diversos “sports”, como el ciclismo, las carreras pedestres,
saltos diversos, etc. destacando en ellos Carmelo Navarro un corredor
que siempre llegaba el primero en cada carrera que echaba en aquellos
aconteceres. Situados en El Prado de San Sebastián.
| Plaza Nueva sin Cartapacio central |
1880
|
Fotografía de la PLAZA NUEVA realizada desde una ventana del Hotel Inglaterra por Jean Laurent, cuando aún no se había instalado en el centro aquel cartapacio para los conciertos sinfónicos y no se había dispuesto casi nada de la urbanización jardinera del lugar.
Podemos ver cómo era por aquel entonces aquella plaza Nueva que se abrió sobre el solar dejado por la Casa Grande de San Francisco y fue diseñada por el arquitecto municipal Don Balbino Marrón, plaza Nueva que además de aquel nombre (que fue el inicial y que, curiosamente, es el actual) recibió también las denominaciones de “plaza de la Infanta Isabel” (de 1858 a 1868) “plaza de la Libertad” (tras la Gloriosa Revolución de 1868 y hasta 1873), “plaza de la República” (en 1873), “plaza de la República Federal” (1873-74), “plaza de San Fernando” (1875-1931) y otra vez “plaza Nueva” desde la proclamación republicana de 1931 hasta nuestros días.
| Plaza Nueva desde la esquina trasera |
1890
|
Vemos en el centro de la PLAZA NUEVA el viejo kiosco musical que precedió al
Monumento al Rey San Fernando es lo que vemos en esta
bonita instantánea de León Levy, tal amplio espacio urbano hispalense.
Podemos ver cómo era por aquel entonces aquella plaza Nueva que se abrió sobre el solar dejado por la Casa Grande de San Francisco y fue diseñada por el arquitecto municipal Don Balbino Marrón, plaza Nueva que además de aquel nombre (que fue el inicial y que, curiosamente, es el actual) recibió también las denominaciones de “plaza de la Infanta Isabel” (de 1858 a 1868) “plaza de la Libertad” (tras la Gloriosa Revolución de 1868 y hasta 1873), “plaza de la República” (en 1873), “plaza de la República Federal” (1873-74), “plaza de San Fernando” (1875-1931) y otra vez “plaza Nueva” desde la proclamación republicana de 1931 hasta nuestros días.
Podemos ver cómo era por aquel entonces aquella plaza Nueva que se abrió sobre el solar dejado por la Casa Grande de San Francisco y fue diseñada por el arquitecto municipal Don Balbino Marrón, plaza Nueva que además de aquel nombre (que fue el inicial y que, curiosamente, es el actual) recibió también las denominaciones de “plaza de la Infanta Isabel” (de 1858 a 1868) “plaza de la Libertad” (tras la Gloriosa Revolución de 1868 y hasta 1873), “plaza de la República” (en 1873), “plaza de la República Federal” (1873-74), “plaza de San Fernando” (1875-1931) y otra vez “plaza Nueva” desde la proclamación republicana de 1931 hasta nuestros días.
| Plaza Nueva con Cartapacio |
1890
|
Vemos en el centro de la PLAZA NUEVA el viejo kiosco musical que precedió al
Monumento al Rey San Fernando es lo que vemos en esta
bonita instantánea de León Levy, tal amplio espacio urbano hispalense.
Podemos ver cómo era por aquel entonces aquella plaza Nueva que se abrió sobre el solar dejado por la Casa Grande de San Francisco y fue diseñada por el arquitecto municipal Don Balbino Marrón, plaza Nueva que además de aquel nombre (que fue el inicial y que, curiosamente, es el actual) recibió también las denominaciones de “plaza de la Infanta Isabel” (de 1858 a 1868) “plaza de la Libertad” (tras la Gloriosa Revolución de 1868 y hasta 1873), “plaza de la República” (en 1873), “plaza de la República Federal” (1873-74), “plaza de San Fernando” (1875-1931) y otra vez “plaza Nueva” desde la proclamación republicana de 1931 hasta nuestros días.
Podemos ver cómo era por aquel entonces aquella plaza Nueva que se abrió sobre el solar dejado por la Casa Grande de San Francisco y fue diseñada por el arquitecto municipal Don Balbino Marrón, plaza Nueva que además de aquel nombre (que fue el inicial y que, curiosamente, es el actual) recibió también las denominaciones de “plaza de la Infanta Isabel” (de 1858 a 1868) “plaza de la Libertad” (tras la Gloriosa Revolución de 1868 y hasta 1873), “plaza de la República” (en 1873), “plaza de la República Federal” (1873-74), “plaza de San Fernando” (1875-1931) y otra vez “plaza Nueva” desde la proclamación republicana de 1931 hasta nuestros días.
| Calle de las Sierpes |
1882
|
Vista de la calle llamada en su tiempo “de los Espaderos”, pero a la que ya
Cervantes llama en su obra “El rufián dichoso” de la forma en que ha
alcanzado fama universal: la CALLE DE LAS SIERPES.
Allí se plantó por vez primera el tomate en Europa, allí tuvo casa el Gran Poder, allí estuvo la Cruz de la Cerrajería, por ella pasan todas las cofradías durante la Semana Santa, en ella siempre y a todas horas hay abigarrados paseantes de un lado al otro y del otro al uno, y de ella vemos esta añeja fotografía que el francés Lucien Levy captó allá por el año de 1882.
Allí se plantó por vez primera el tomate en Europa, allí tuvo casa el Gran Poder, allí estuvo la Cruz de la Cerrajería, por ella pasan todas las cofradías durante la Semana Santa, en ella siempre y a todas horas hay abigarrados paseantes de un lado al otro y del otro al uno, y de ella vemos esta añeja fotografía que el francés Lucien Levy captó allá por el año de 1882.
| El Cronómetro |
1902
|
Fotografía de una de
las tiendas más famosas de la calle Sierpes, EL CRONOMETRO, tomada durante los primeros
tiempos de apertura de la misma, allá por 1902 y ante la cual
estará posando seguramente algún integrante de aquella Familia Sanchís
que desde la levantina ciudad de Gandia se vino al centro de Sevilla. En el año 1917 llegaría el
“Longinos” (no el de la Lanzada), con el Cartapacio relojero del famoso
rincón, el legendario reloj que hoy está por la calle Arfe.
| Interior del Teatro San Fernando |
1908
|
Sito en la calle de Tetuán, se abrió durante
muchas décadas el TEATRO SAN FERNANDO, cuyo interior vemos en esta
fotografía tomada en el año 1908 durante la representación de la obra
“España en Sevilla”, musical histórico-patriótico con el que la escena
de la capital hispalense quiso rendir homenaje al centenario de la
Guerra de la Independencia contra los franceses.
| Plaza de San Marcos |
1925
|
Vista de la PLAZA DE SAN MARCOS, que contemplamos en toda su amplitud en la instantánea, tomada en el año 1925 por el fotógrafo
francés Lucien Roisin desde la embocadura de la calle Bustos Tavera.
Construida por orden de Pedro I el Cruel para remplazar a otra anterior que se arruinó con el terremoto de 1356, esta iglesia de San Marcos sufrió grandes destrozos a lo largo de la historia y vuelta a ser una y otra vez reconstruida, como así ocurrió tras un gran incendio habido en 1470, con el terremoto de Lisboa de 1755, por el voraz incendio de 1793 y en los días iniciales de la española guerra civil de 1936, en que resultó incendiada y con gran asolamiento, permaneciendo durante muchos años el recinto prácticamente en ruinas hasta que tras obras que duraron bastante tiempo fue reabierta ya en la década de los ochenta, como bien figura en un azulejo cerámico del año 1987 recordando al primer párroco de la nueva etapa Don Ernesto Iriarte y Segura.
Construida por orden de Pedro I el Cruel para remplazar a otra anterior que se arruinó con el terremoto de 1356, esta iglesia de San Marcos sufrió grandes destrozos a lo largo de la historia y vuelta a ser una y otra vez reconstruida, como así ocurrió tras un gran incendio habido en 1470, con el terremoto de Lisboa de 1755, por el voraz incendio de 1793 y en los días iniciales de la española guerra civil de 1936, en que resultó incendiada y con gran asolamiento, permaneciendo durante muchos años el recinto prácticamente en ruinas hasta que tras obras que duraron bastante tiempo fue reabierta ya en la década de los ochenta, como bien figura en un azulejo cerámico del año 1987 recordando al primer párroco de la nueva etapa Don Ernesto Iriarte y Segura.
| Puerta Principal de la Plaza de Toros Monumental |
1921
|
Exterior de la PLAZA DE TOROS MONUMENTAL que, se edificó entre 1915 y
1918 en los aledaños del barrio de San Bernardo, con su corintia Puerta
Principal, que vemos en la foto, dando a la entonces llamada
calle Monte Rey, en lo que hoy sería Eduardo Dato en su confluencia con
la avenida de la Buhaira y Diego Angulo Iñiguez y la calle de los
Pirineos en la trasera.
| Plaza de Toros Monumental |
1921
|
Exterior de la PLAZA DE TOROS MONUMENTAL que, se edificó entre 1915 y
1918 en los aledaños del barrio de San Bernardo, con su corintia Puerta
Principal, que vemos en la foto, dando a la entonces llamada
calle Monte Rey, en lo que hoy sería Eduardo Dato en su confluencia con
la avenida de la Buhaira y Diego Angulo Iñiguez y la calle de los
Pirineos en la trasera.
Vemos en la instantánea un aspecto general del exterior de aquella enorme plaza, con capacidad para 23.055 espectadores, con sus amplios mástiles para izar cual velámenes los toldos para la sombra y que desde fuera parecía más un recinto deportivo que un coso taurino, con un aspecto macizo completamente engañoso dado que, aparte de algunos derrumbes durante su construcción, fueron problemas de estructurales y de asentamiento lo que propiciaron su cierre en 1921 que, anunciado como provisional para obras de consolidación, sería definitivo y propiciaría el derribo del inmueble ya en la década de los años treinta. Podríamos decir que se trata de la primera obra fallida de la ciudad: tres años duró su construcción, y tan solo tres años su vida útil.
Vemos en la instantánea un aspecto general del exterior de aquella enorme plaza, con capacidad para 23.055 espectadores, con sus amplios mástiles para izar cual velámenes los toldos para la sombra y que desde fuera parecía más un recinto deportivo que un coso taurino, con un aspecto macizo completamente engañoso dado que, aparte de algunos derrumbes durante su construcción, fueron problemas de estructurales y de asentamiento lo que propiciaron su cierre en 1921 que, anunciado como provisional para obras de consolidación, sería definitivo y propiciaría el derribo del inmueble ya en la década de los años treinta. Podríamos decir que se trata de la primera obra fallida de la ciudad: tres años duró su construcción, y tan solo tres años su vida útil.
| Famosa fotografía de Jean Laurent |
1870
|
Famosa fotografía que en torno al año 1870 captó el fotógrafo de origen
francés y luego nacionalizado español JEAN LAURENT, en la que logró
capturar la serena belleza que por entonces emanaba de las riberas del
Guadalquivir, con esa baranda que cerraba el paseo de las Delicias de
Arjona a la altura del palacio de San Telmo, la Torre del Oro del lado
sevillano y la de Señá Santana en el trianero, mástiles a ambos lados de
las aguas y con el fondo del casi recién estrenado puente de Isabel II
(al que la Gloriosa Revolución de 1868 que destronó a tal reina lo
rebautizó efímeramente como "puente de Hierro).
| Hospital Militar |
1906
|
Instantánea del año 1906 de la entrada a aquel
primitivo HOSPITAL MILITAR (Hospital de las Cinco Llagas l de la Sangre), en el que durante algún tiempo ejerció un
doctor llamado Don Rogelio Vigil de Quiñones que, curiosamente, daría
nombre al edificio que sucedería en la ciudad en estos menesteres
medico-marciales a esta histórica ala del viejo caserón de la Ronda.
Dentro del amplio recinto del Hospital de la Sangre, la zona hospitalaria para la milicia fue creada en los tiempos de la Guerra de la Independencia por el médico del ejército Tomás García Suelto, alcanzando la Institución notoria fama que determinó que fuera ampliado y renovado ya en 1852 por Don Vicente de Torres y Andueza (de quien le proviene el nombre a la calle junto al recinto), quien, además, empleó su peculio personal para centralizar en el Cinco Llagas los servicios de los añejos Hospitales hispalenses del Amor de Dios, del Espíritu Santo, de San Hermenegildo, de San Cosme y San Damián, etc, que configurarían al vasto inmueble como un verdadero “Hospital Central” de la ciudad de Sevilla.
Dentro del amplio recinto del Hospital de la Sangre, la zona hospitalaria para la milicia fue creada en los tiempos de la Guerra de la Independencia por el médico del ejército Tomás García Suelto, alcanzando la Institución notoria fama que determinó que fuera ampliado y renovado ya en 1852 por Don Vicente de Torres y Andueza (de quien le proviene el nombre a la calle junto al recinto), quien, además, empleó su peculio personal para centralizar en el Cinco Llagas los servicios de los añejos Hospitales hispalenses del Amor de Dios, del Espíritu Santo, de San Hermenegildo, de San Cosme y San Damián, etc, que configurarían al vasto inmueble como un verdadero “Hospital Central” de la ciudad de Sevilla.
| La Torre Blanca |
1925
|
En la vieja calle Andueza, hoy calle
Parlamento de Andalucía, nos encontramos una de las pocas torres que por allí subsistían: LA
TORRE BLANCA, que vemos en la instantánea.
De todo el lienzo de las viejas murallas primero llamadas “romanas” y luego “almohades” de la ciudad, esta zona, junto con la cercana de El Valle, fue la que contó con mayores tramos “supervivientes”, dado que en el resto tan sólo se salvaron las que rodeaban al Alcázar y algunos elementos aislados como la Torre del Oro, la de la Plata, la del Bronce o de Abdelaziz, el Postigo, etc. pues el resto fueron cayendo en una sistemática demolición que tuvo lugar en la segunda mitad del XIX y en especial entre los años 1857 y 1872. Y dentro de ese gran tramo supérstite al norte de la ciudad, ha destacado siempre esta torre de forma irregular octogonal, muy dañada en aquellos años de los derrumbes pero que logró conservar su aspecto macizo y hasta su habitáculo interior.
De todo el lienzo de las viejas murallas primero llamadas “romanas” y luego “almohades” de la ciudad, esta zona, junto con la cercana de El Valle, fue la que contó con mayores tramos “supervivientes”, dado que en el resto tan sólo se salvaron las que rodeaban al Alcázar y algunos elementos aislados como la Torre del Oro, la de la Plata, la del Bronce o de Abdelaziz, el Postigo, etc. pues el resto fueron cayendo en una sistemática demolición que tuvo lugar en la segunda mitad del XIX y en especial entre los años 1857 y 1872. Y dentro de ese gran tramo supérstite al norte de la ciudad, ha destacado siempre esta torre de forma irregular octogonal, muy dañada en aquellos años de los derrumbes pero que logró conservar su aspecto macizo y hasta su habitáculo interior.
| Azucenas de la Catedral |
1924
|
Plano a contraluz de
una de las viejas AZUCENAS más férreas que broncíneas que culminaron los
añadidos campaneriles de Hernán Ruiz a finales del siglo XVI y que
luego en 1982 serían reemplazadas por las actuales que en bronce
realizara Fernando Marmolejo. Vemos esta panorámica parcial de la
Sevilla de 1924.
| Plaza del Cardenal Lluch |
1904
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Panorámica de la PLAZA DEL CARDENAL LLUCH (hoy de la Virgen de
los Retes) tomada en el año 1904. Podemos contemplar la fachada principal del palacio Arzobispal. También destaca esa bella farola de
brazos, hecha de hierro colado en la fundición de San Antonio que daba
iluminación nocturna al lugar hasta que en 1929 sería remplazada por la
actual fuente-farola que diseñara José Lafita Díaz.
| Mercadillo de El Jueves |
1890
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Foto captada por Lucien Levy a finales del siglo XIX, podemos ver
el aspecto que nos presentaba el MERCADO DEL JUEVES por la zona del
cruce de la calle Feria con la que desde principios del siglo XVIII se
llama calle del Conde de Torrejón, en honor de Don Félix Nieto de Silva
Saa, titular de tal Ducado, que fue Asistente de Sevilla y llegó a ser
Virrey de las Islas Canarias. se dice que comenzó a
existir la en el siglo XIII, a poco de la conquista fernandina de la
ciudad.
| Real Fábrica de Tabacos |
1902
|
Aañeja instantánea de la antigua REAL
FÁBRICA DE TABACOS tomadas durante los primeros años del siglo XX en la
que vemos el magno edificio que en el llamado “Campo de las Calaveras”,
extramuros de la Puerta de Jerez, se realizó durante unos cuantos años
de mediados el siglo XVIII para albergar el servicio fabril cigarrero
que no mucho antes se había establecido en un viejo edificio cercano a
la Iglesia de San Pedro, por la zona de la actual plaza del Cristo de
Burgos. Contemplamos la fachada que Cayetano de Acosta diseñara para el inmueble.
| Cuartel del Foso |
1908
|
Fotografía del año 1908 en la que vemos ARMÓN DE ARTILLERÍA, llevado por militares del cuerpo, cubiertos por el ros de gala, que retornaban de maniobras en el cercano Prado de San Sebastián.
Recordemos que aquel ala de la vieja Fábrica de Tabacos fue aislada del resto del edificio fabril y habilitada como cuartel, a mediados del siglo XIX, permaneciendo destinada a tales fines militares hasta la entrada de la década de 1950, aunque reducida sensiblemente a partir del año 1929 en que muchos de sus servicios y dependencias irían siendo trasladados al denominado “Cuartel de Pineda”. En la foto se ve lo que hoy sería la avenida del Cid con El CUARTEL DEL FOSO al fondo.
| Fachada neoclásica del Museo de Bellas Artes |
1910
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Edificio del
MUSEO DE BELLAS ARTES de Sevilla, cuya fachada neoclásica contemplamos pero con el aspecto llano y sencillo que ofrecía con
anterioridad a la reforma de que fue objeto entre los años 1942 y 1945
conforme los planos de los arquitectos Antonio Delgado Roig y Alberto
Balbontin de Orta, entre los que se incluyó el trasladar a la plaza la
barroca fachada del viejo convento de la Merced, que llevara a cabo
Miguel de la Quintana en el año 1729 y que estaba anteriormente sita en
las traseras del antiguo convento que dan a la angosta calle de Bailén,
esquina a la de Cepeda.
| Gran Fonda Roma |
1910
|
Fotografía de en torno a 1910, cuando albergaba a la "Gran Fonda de Roma". Tal inmueble fue levantado allí, en el actual número 6 de la plaza del Duque, en torno a 1880 con la denominación de "Gran Fonda de Suiza y Roma", propiedad de Doña María Sánchez, quien poco tiempo después lo renombró como “Gran Fonda de Roma” y luego simplemente como "Hotel de Roma". Destacan sus airosos balcones semicirculares. A la derecha vemos la embocadura de la antigua calle de las Armas o calle de Alfonso XII.
En 1917 y acaso por irle mal el negocio a Doña María hubo de vender parte del mismo a Don Doroteo Vázquez Bermejo, que pasó a instalarse en la parte adquirida y a instalar en ella el llamado "Hotel Venecia", negocio que prosperaría mucho, hasta el punto que en 1930 Don Doroteo pasó a comprar el resto del edificio que durante unas cuantas décadas acogería ese "HOTEL VENECIA" que se mantendría abierto en el lugar hasta ya los años sesenta en que echó el cierre, siendo luego más tarde convertido primero en un centro de los populares supermercados "Simago".
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