Libreria 109
Hasta 1925
Librería 109 (50 Fotografías Históricas)
Librería 109 (50 Fotografías Históricas)
| Incendio en la calle Callao |
1911
|
Lamentable estado en que quedó un inmueble
de la CALLE CALLAO tras un pavoroso incendio acaecido por allí en el
mes de octubre de 1911, que no parece haber afectado mucho a este
chicuelo que nos saluda sonriendo sobre los raíles del tranvía en el
centro de esa doble curva que aquéllos describían tras llegar desde la
calle San Jorge. Esta calle anteriormente era llamada "Esparterías" y en 1869 pasó a ser dedicada a aquella mítica "Batalla del Callao" del 2
de mayo de 1866, que tanta fama dio al Almirante Don Casto Méndez
Núñez.
| Calle Reyes Católicos desde el puente de Triana |
1891
|
Visión que se tiene una vez
que se cruza el puente de Triana, cual es la de esta casa de la derecha
que aún subsiste allí hoy día, aunque con una planta más que le fue
levantada en los años veinte, y que ya radicaba en esa confluencia de la
CALLE REYES CATÓLICOS y el PASEO DE COLÓN cuando se plasmó esta preciosa fotografía.
Así, al fondo de esa calle Reyes Católicos que vemos aún con suelo terrizo y sin atisbo alguno de futuras vías del tranvía, advertimos la masa del viejo templo del convento dominico de San Pablo, erigido por Leonardo de Figueroa entre 1691 y 1709 y que, desde no muchos años antes de tomarse esta fotografía había sido reconvertido en "parroquia de la Magdalena" en recuerdo de la que con tal nombre y labor pastoral había sido destruida por los invasores franceses napoleónicos, dando lugar al solar donde hoy se abre la plaza del mismo nombre.
Así, al fondo de esa calle Reyes Católicos que vemos aún con suelo terrizo y sin atisbo alguno de futuras vías del tranvía, advertimos la masa del viejo templo del convento dominico de San Pablo, erigido por Leonardo de Figueroa entre 1691 y 1709 y que, desde no muchos años antes de tomarse esta fotografía había sido reconvertido en "parroquia de la Magdalena" en recuerdo de la que con tal nombre y labor pastoral había sido destruida por los invasores franceses napoleónicos, dando lugar al solar donde hoy se abre la plaza del mismo nombre.
| Plaza de la Paja |
1890
|
Vista de la
popularmente conocida como PLAZA DE LA PAJA, evocando el nombre que antiguamente tenía el lugar, dada la existencia en el mismo, durante
décadas, de un mercado de ganado en el que, lógicamente, era
la paja uno de los productos más objeto de compraventa.
En 1858 se clausuró tal ganadero mercado urbano y el espacio resultante pasó a ser poco después denominado plaza Ponce de León, aunque para muchos sevillanos nunca se ha dejado de denominar como "de la Paja". Estas aberturas radicadas en las traseras del templo de SANTA CATALINA, que contemplamos arriba en la imagen realizada en torno a los años 1890-1900 por Don Ramón Almela de cara a una colección de postales. Vemos a la izquierda la casa que por aquel entonces impedía la apertura de la actual calle de Juan de Mesa y la conexión entre el lugar y la zona de la Puerta de Osario. Siendo que contemplamos también como subsistían las viejas casas adosadas al pié de la torre y por delante vemos en el centro de la instantánea cómo sobre el terrizo suelo de la plaza había instalado uno de aquellos evacuatorios.
En 1858 se clausuró tal ganadero mercado urbano y el espacio resultante pasó a ser poco después denominado plaza Ponce de León, aunque para muchos sevillanos nunca se ha dejado de denominar como "de la Paja". Estas aberturas radicadas en las traseras del templo de SANTA CATALINA, que contemplamos arriba en la imagen realizada en torno a los años 1890-1900 por Don Ramón Almela de cara a una colección de postales. Vemos a la izquierda la casa que por aquel entonces impedía la apertura de la actual calle de Juan de Mesa y la conexión entre el lugar y la zona de la Puerta de Osario. Siendo que contemplamos también como subsistían las viejas casas adosadas al pié de la torre y por delante vemos en el centro de la instantánea cómo sobre el terrizo suelo de la plaza había instalado uno de aquellos evacuatorios.
| Plaza de la Paja |
1890
|
Vista de la
popularmente conocida como PLAZA DE LA PAJA, evocando el nombre que
antiguamente tenía el lugar, dada la existencia en el mismo, durante
décadas, de un mercado de ganado en el que, lógicamente, era
la paja uno de los productos más objeto de compraventa.
En 1858 se clausuró tal ganadero mercado urbano y el espacio resultante pasó a ser poco después denominado plaza Ponce de León, aunque para muchos sevillanos nunca se ha dejado de denominar como "de la Paja". Estas aberturas radicadas en las traseras del templo de SANTA CATALINA, que contemplamos arriba en la imagen realizada en torno a los años 1890-1900 por Don Ramón Almela de cara a una colección de postales. A la izquierda aparece de refilón el evacuatorio del lugar, en la que Don Ramón se vino con su cámara al centro de la plaza y, con el fondo de las traseras de Santa Catalina, su torre y su cimborrio, se detuvo en mostrar para la posteridad la existencia de unos pétreos bancos para descanso del personal y la presencia de una farola callejera, de regular tamaño y con brazos sin tulipas, muy parecida a las que en fotografías de unos cuantos años atrás veíamos en la plaza de San Francisco.
En 1858 se clausuró tal ganadero mercado urbano y el espacio resultante pasó a ser poco después denominado plaza Ponce de León, aunque para muchos sevillanos nunca se ha dejado de denominar como "de la Paja". Estas aberturas radicadas en las traseras del templo de SANTA CATALINA, que contemplamos arriba en la imagen realizada en torno a los años 1890-1900 por Don Ramón Almela de cara a una colección de postales. A la izquierda aparece de refilón el evacuatorio del lugar, en la que Don Ramón se vino con su cámara al centro de la plaza y, con el fondo de las traseras de Santa Catalina, su torre y su cimborrio, se detuvo en mostrar para la posteridad la existencia de unos pétreos bancos para descanso del personal y la presencia de una farola callejera, de regular tamaño y con brazos sin tulipas, muy parecida a las que en fotografías de unos cuantos años atrás veíamos en la plaza de San Francisco.
| Calle de las Sierpes con toldos |
1923
|
Aspecto de la legendaria CALLE DE LAS SIERPES; que
contemplamos en esta fotografia plasmada en el año 1923 en la que vemos
lo bien cubiertas que estaban con sus gorros y sombreros canotier las
cabezas de estos viandantes que van y vienen a la altura de la
confluencia con la calle Pedro Caravaca, que saldría a la derecha.
| Plaza de San Fernando desde la calle Jaén |
1900
|
Confluencia con la calle Jaén que vemos salir a
la izquierda, con la PLAZA DE SAN FERNANDO (plaza NUEVA, en la actualidad),
que nos muestra a dos caballeros en animada conversación. Por cuanto que vemos al edificio municipal al fondo, y la inexistencia del Banco de Bilbao
que no estaba aún erigido allá arriba, en la confluencia de Granada con
Tetuán.
| Feria de ganado tras la Plaza de España |
1923
|
Feria de Ganado que, por las fechas de San Miguel, tenía lugar por las
traseras de la PLAZA DE ESPAÑA, a la que vemos aún sin rematar en esta
fotografía y que nos muestra cómo el proceso
constructivo iniciado casi una década atrás no iba raudo precisamente. Cosa que incluso no gustó nada a Aníbal González que no
llegó a rematar del todo el conjunto, dejando para Pedro Sánchez Núñez y
Vicente Traver el honor de poner punto y final al mismo, lo que hizo
éste último con la fuente central que remata la plaza, concluida poco
antes de abrirse la Exposición Iberoamericana de 1929.
| Plaza de Santa María la Blanca |
1907
|
Chicuelos jugando en una por entonces plenamente terriza plaza de SANTA
MARÍA LA BLANCA, en cuyo centro vemos esa airosa farola de gas de varios brazos. Al fondo y por detrás de esa caseta que se nos antoja sería de
dulces o chucherías, vemos el lienzo de inmuebles presididos por la iglesia que da nombre al lugar, aunque su verdadera dedicación es a
“Santa María de las Nieves”, con su inconfundible fachada y puerta
gótica que se muestra así desde que en 1731 fuera rehabilitado por
encargo de Justino de Neve el templo cristiano que se erigió a finales
del siglo XIV sobre una antigua sinagoga judía.
| Cenador del León |
1922
|
Vista del llamado "CENADOR DEL
LEÓN", ese rincón del jardín de los Reales Alcázares, frontero al
Cenador de Carlos V o de la Alcoba, que fue construido entre 1644 y 1645
por orden de Felipe IV y según el diseño de Diego Martín Orejuela, que
lo concibió a modo de capilla con alta puerta de medio punto y rematado
por cúpula casi semicircular o de media naranja ornada de azulejos,
abriéndose ante el inmueble un pequeño aljibe o estanque en el que
emerge la escultura de un león de cuya boca surge el caño del agua.
| Construcción del puente de Hierro |
1925
|
Momento de la construcción del "PUENTE DE HIERRO" que
estaba llevándose a cabo bajo los planos de José Delgado Brackembury
para salvar la nueva dársena y cauce fluvial que propiciase la
desecación del viejo meandro de los Gordales. Como sabemos, meses más tarde y concretamente el 6 de abril de 1926,
desde el crucero argentino "Buenos Aires" el rey Alfonso XIII pasaría a
inaugurar este férreo puente, que sería bautizado oficialmente con el
nombre de aquel monarca reinante y que hoy se encuentra sobre tierra
firme, por la zona de la avenida de la Raza, en espera de
algún mejor destino.
| Muelle de Nueva York desde la Torre del Oro |
1924
|
Aspecto que
por entonces presentaba el llamado "MUELLE DE NUEVA YORK", en
instantánea presidida por el palacio de San Telmo a la izquierda y el convento de los Remedios a la derecha, con el ferrocarril portuario
recorriendo el margen izquierdo del río prestando servicio a los
oportunos tinglaos de carga y descarga de mercancías a transportar por
los barcos que se nos aparecen sobre las aguas de ese Guadalquivir en
cuyo centro observamos como ya figuran los espacios destinados a los
pilares del futuro puente de San Telmo, al que esas embarcaciones dragas
estaban empezando a dar sus primeras andaduras constructivas, que se
prolongarían hasta ya la llegada de la siguiente década.
| Botijero por la calle Marqués de Paradas |
1907
|
Botijero con su mulo cargado de cántaros, búcaros, botijos y
otros recipientes cerámicos a la venta mientras enfila la CALLE MARQUÉS DE PARADAS, a
cuya izquierda vemos el viejo edificio del almacén de hierros del
empresario vasco J. Martínez y a la derecha, fuera de plano y más allá
de ese mostrador del puesto,
se alzaría ya ese magno "Foro Romano" que fue el singular y por
entonces flamante edificio del "Laboratorio o Instituto de Higiene" que
entre los años de 1905 y 1907 levantó allí el arquitecto Francisco
Franco Pineda para el Doctor Don Leopoldo Murga Machado.
| Concurso de balcones en la calle San Jorge |
1903
|
Animado aspecto que ofrecía
durante los añejos “concursos de balcones” esa ceramista confluencia de la CALLE SAN JORGE con la que por aquel
entonces se llamaba “calle del Nuevo Mundo”, denominación que ostentaba
desde el año 1859, cuando fueron bautizados así los dos trozos de tal
vía pública que, hasta entonces, recibían los nombres de “calle
Matamoros” (desde el lugar que vemos hasta la confluencia con Alfarería)
y “calle Cuchilleros” (desde Alfarería a la vieja Cava, luego Pagés del
Corro).
Poco tiempo después, en el año de 1915 tales añejas calles de Matamoros y Cuchilleros fueron unificadas en su denominación y dedicadas al valeroso militar y héroe de la guerra de Marruecos FRANCISCO ANTILLANO CAMPOS, teniente de regulares nacido en la trianera calle Betis y fallecido el 15 de enero de 1915 en la batalla de la Peña de Beni-Hosmar (Tetuán) demostrando tal valor que el 20 de agosto de ese mismo año le fue concedido a título póstumo la Laureada de San Fernando y le fue dedicada en su natal Sevilla la calle que desde entonces lleva su nombre.
Poco tiempo después, en el año de 1915 tales añejas calles de Matamoros y Cuchilleros fueron unificadas en su denominación y dedicadas al valeroso militar y héroe de la guerra de Marruecos FRANCISCO ANTILLANO CAMPOS, teniente de regulares nacido en la trianera calle Betis y fallecido el 15 de enero de 1915 en la batalla de la Peña de Beni-Hosmar (Tetuán) demostrando tal valor que el 20 de agosto de ese mismo año le fue concedido a título póstumo la Laureada de San Fernando y le fue dedicada en su natal Sevilla la calle que desde entonces lleva su nombre.
| Curva de la calle San Jorge y calle Callao inundada |
1912
|
Confluencia de las trianeras calles de SAN JORGE y CALLAO
durante las tremendas inundaciones que anegaron el barrio de Triana en
los primeros días del mes de febrero del año 1912, unas de las más
importantes que sufrió la ciudad a lo largo de su historia y que afectó
especialmente a la zona más contigua a las riberas del Guadalquivir,
desde Chapina a las Delicias y de las que se conservan abundantes
testimonios gráficos, algunos de ellos protagonizados por el monarca
Alfonso XIII durante su visita a la ciudad para conocer las exactas
magnitudes del desastre, durante el cual las aguas llegaron a superar
los dos metros de altura en algunas zonas de Triana.
| Palacio de San Telmo visto desde el convento de Los Remedios |
1905
|
Panorámica contemplada desde la altura del viejo convento de los Remedios en la que, tras un lujoso yate de los de
la época, nos encontramos con un plano general del añejo “PALACIO DE
SAN TELMO”. El edificio que comenzó a levantarse a finales del XVII
nada menos que por la Santa Inquisición para ser “Universidad de
Mercaderes” y que, con el tiempo, alcanzó destinos tan dispares como por
ejemplo; Colegio de Marinos, sede de una Sociedad Ferroviaria,
Universidad literaria, residencia de los Duques de Montpensier y
Seminario diocesano, destino éste que tenía desde el año 1901 y que, por
tanto, era el que ostentaba al tiempo de plasmarse esta fotografía. Fue la
Infanta María Luisa Fernanda la que poco antes de morir legó el palacio a la sede arzobispal y los amplios jardines adscritos al mismo a
la ciudad de Sevilla que, en honor a aquello, sigue recordándola con el
ya centenario nombre con el que se bautizaron los mismos.
| Escuelas del Real Patronato de Casas Baratas |
1913
|
Edificio de
las ESCUELAS DEL REAL PATRONATO DE CASAS BARATAS que, con destino a
niños de obreros, fueron inauguradas en la zona de la “Huerta del
Fraile” por los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, junto con el
Alcalde Don Antonio Halcón, a mediados de marzo de 1915, junto con dos
bloques de viviendas capaces de albergar a 74 familias, en un proceso
constructivo en el que intervinieron los consagrados arquitectos Juan
Talavera y Heredia y José Gómez Millán, a quienes acompañó en la labor
un bisoño arquitecto levantino llamado Vicente Traver y Tomás, quienes
–entre otras cosas- tuvieron que elevar un tanto el suelo de la zona del
Porvenír para evitar que siguiera siendo inundable, conforme había
comprobado el propio monarca tres años antes, cuando en 1912 hubo de
recorrer en barca aquellos terrenos.
| Escuelas del Real Patronato de Casas Baratas |
1915
|
Edificio de
las ESCUELAS DEL REAL PATRONATO DE CASAS BARATAS que, con destino a
niños de obreros, fueron inauguradas en la zona de la “Huerta del
Fraile” por los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, junto con el
Alcalde Don Antonio Halcón, a mediados de marzo de 1915, junto con dos
bloques de viviendas capaces de albergar a 74 familias, en un proceso
constructivo en el que intervinieron los consagrados arquitectos Juan
Talavera y Heredia y José Gómez Millán, a quienes acompañó en la labor
un bisoño arquitecto levantino llamado Vicente Traver y Tomás, pudiendo apreciar la elevación de los
terrenos, señalando que todo este conjunto de inmuebles, sito en la actual calle
Porvenir entre las de Jesús de la Victoria y Diego de la Barrera, fue
demolido en los años 70, pues estaba muy deteriorado. Siendo que a los
inquilinos se les proporcionó viviendas en la barriada de la Huerta del
Carmen, en la Macarena y en otras, en función de sus preferencias.
| Ganado en la feria de San Miguel |
1908
|
Ganado descansando en los terrenos de la FERIA DE SAN MIGUEL, en la que atisbamos al fondo, sobresaliendo por encima de las copas de los
árboles que surgen tras las casetas, el remate superior de “La Pasarela” sita en lo que hoy es la glorieta de Don Juan de Austria
con la fuente de las Cuatro Estaciones de Delgado Brackembury.
| Aguaducho en la plaza de la Constitución |
1905
|
Fotografía que
ilustró una postal editada por la madrileña casa Hauser y Menet en el
año 1905 y que nos muestra la PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN (plaza de San Francisco, en la actualidad) lleno de coches de punto (los taxis
de la época), sobre un bien adoquinado espacio urbano jalonado con
aquellos aguaduchos o kioscos de bebidas y presidido por nuestro amigo
el edificio de los Paños de Tarrasa (acaso sea mejor decir "la Casa de
los Genoveses") tras el cual aparece airosa y altiva la simpar torre de la Giralda.
| Altos del desaparecido convento de Santo Tomás |
1925
|
Altos con espadaña y cúpula del añejo y desaparecido
CONVENTO DE SANTO TOMÁS que hasta hace poco más de ochenta años radicaba
en la plaza del mismo nombre que se abría aproximadamente en lo que hoy
sería la avenida con Tomás de Ibarra y Santander, es decir: a la altura
del Archivo de Indias. Hasta el punto de que una de las calles que
daban a tal plaza recibía el nombre de calle de la Lonja, siendo que
tal convento, con su iglesia, su refectorio, su bello patio,
etc. databa en su origen nada menos que del año 1515 cuando lo fundó
para los dominicos el arzobispo hispalense Fray Diego de Deza, al tiempo
que instituía el Colegio Universitario del mismo nombre.
Pues bien, como sabemos, aquel viejo Convento hispalense, su templo, sus viejas aulas y el caserío de su alrededor, entre el que se encontraba algún que otro histórico inmueble, fueron echados abajo con las reformas urbanísticas establecidas a finales de los años veinte para terminar de unir la plaza de la Constitución y la Puerta de Jerez, siendo famosa la foto tomada el 16 de enero de 1927 en la que se nos aparece el General Don Miguel Primo de Rivera, por entonces Jefe del Gobierno, subido a una escalera y atizando un golpe de piqueta precisamente a esa espadaña que vemos en la foto.
Pues bien, como sabemos, aquel viejo Convento hispalense, su templo, sus viejas aulas y el caserío de su alrededor, entre el que se encontraba algún que otro histórico inmueble, fueron echados abajo con las reformas urbanísticas establecidas a finales de los años veinte para terminar de unir la plaza de la Constitución y la Puerta de Jerez, siendo famosa la foto tomada el 16 de enero de 1927 en la que se nos aparece el General Don Miguel Primo de Rivera, por entonces Jefe del Gobierno, subido a una escalera y atizando un golpe de piqueta precisamente a esa espadaña que vemos en la foto.
| Plaza de toros Monumental |
1918
|
Vieja PLAZA DE TOROS MONUMENTAL,
por algunos apellidada "de San Bernardo" que durante algún tiempo se
alzó por la confluencia de la calle Pirineos con la llamada avenida de Monterrey, que tiempo
después pasaría a ser dedicada a aquel político conservador fallecido en
atentado el año 1921 y que se llamaba Eduardo Dato Iradier.
Construida por el deseo del gran Joselito "El Gallo", que prendió en los decididos hombres de empresa Julián Echevarría y José Julio Lissén Hidalgo, comenzó a levantarse sobre terrenos propiedad de este último en diciembre de 1915 y conforme planos del arquitecto vasco Federico Urcola, que dejó a poco las riendas de ello al sevillano José Espiau, que culminó un coso de hormigón con capacidad para 23.000 espectadores, que en gran parte se vino abajo durante las pruebas de resistencia efectuadas en abril de 1917, por lo que la reconstrucción y los remates se alargarían hasta 1918, año en cuyo día 6 de junio tuvo lugar la inauguración del recinto con una corrida de toros (actuando Joselito, Curro Posada y Diego Mazquiarán "Fortuna"), que abriría una efímera vida activa del recinto durante tres escuetas temporadas, tras lo que fue cerrado bajo la excusa de fallos en la estructura. Llegándose a su definitivo derribo a comienzos de los años treinta, acabando así una efímera historia.
Construida por el deseo del gran Joselito "El Gallo", que prendió en los decididos hombres de empresa Julián Echevarría y José Julio Lissén Hidalgo, comenzó a levantarse sobre terrenos propiedad de este último en diciembre de 1915 y conforme planos del arquitecto vasco Federico Urcola, que dejó a poco las riendas de ello al sevillano José Espiau, que culminó un coso de hormigón con capacidad para 23.000 espectadores, que en gran parte se vino abajo durante las pruebas de resistencia efectuadas en abril de 1917, por lo que la reconstrucción y los remates se alargarían hasta 1918, año en cuyo día 6 de junio tuvo lugar la inauguración del recinto con una corrida de toros (actuando Joselito, Curro Posada y Diego Mazquiarán "Fortuna"), que abriría una efímera vida activa del recinto durante tres escuetas temporadas, tras lo que fue cerrado bajo la excusa de fallos en la estructura. Llegándose a su definitivo derribo a comienzos de los años treinta, acabando así una efímera historia.
| Laboratorio Municipal |
1912
|
Vista desde la Ronda del LABORATORIO MUNICIPAL, que desde 1912 se alza en el
número 16 de ese tramo primero dedicado al comerciante Don
Vicente Torres Andueza y posteriormente a María Auxiliadora en su tramo
ya cercano al que recibió el nombre del monarca visigodo Recaredo y
exactamente frente a los Jardines del Valle.
Existente desde el año 1883, el hispalense Laboratorio Municipal de Higiene pasó a instalarse en el año 1912 en este bello inmueble que contemplamos en la añeja instantánea tomada poco tiempo después de su inauguración. Tras haber sido edificado en un estilo ecléctico entre el barroco y el modernismo conforme los planos y diseños del entonces arquitecto municipal Antonio Arévalo Martínez, habiendo sido su primer director el prestigioso médico y catedrático Don Federico Relimpio y Ortega, en cuyo honor se bautizó una de las calles contiguas al edificio.
Existente desde el año 1883, el hispalense Laboratorio Municipal de Higiene pasó a instalarse en el año 1912 en este bello inmueble que contemplamos en la añeja instantánea tomada poco tiempo después de su inauguración. Tras haber sido edificado en un estilo ecléctico entre el barroco y el modernismo conforme los planos y diseños del entonces arquitecto municipal Antonio Arévalo Martínez, habiendo sido su primer director el prestigioso médico y catedrático Don Federico Relimpio y Ortega, en cuyo honor se bautizó una de las calles contiguas al edificio.
| Embocadura de la calle Trajano |
1905
|
Embocadura de la CALLE TRAJANO desde la plaza del Duque de la Victoria, cual no
difería mucho de la actual, con el edificio de aquel "Teatro del Duque" y
aquella Taberna "La Vinícola" a la izquierda en lugar del actual de
los "Antiguos Sindicatos" y
con el fondo de aquel inmueble del esquinazo de Lasso de la Vega, donde
vemos como antaño existía un Almacén de Muebles y hoy se abre el conocido Lizarran.
| Farmacia Central |
1915
|
Fachada
de la vieja "FARMACIA CENTRAL" que durante décadas y décadas se abría en
la plaza de la Campana y era la referencia de la misma, entre San Eloy y
Alfonso XII, hasta su derribo en
1977. Su apertura tuvo lugar en el año 1904 cuando el
farmacéutico Doctor Espinar consideró que se le había quedado pequeño el
boticario establecimiento que tenía abierto en el número 10 de la plaza
de la Encarnación y decidió trasladarse a la Campana. Adquiriendo los
bajos de ese inmueble que hasta entonces habían albergado un comercio de
tejidos, instalando allí su pequeño laboratorio y sus estanterías y
mostradores, decorando sus paredes de mármol y empleando tal material,
junto con la madera, para decorar esa airosa fachada que contemplamos en
la fotografía y que se mantendría hasta ya los tiempos de la posguerra civil, en que la misma sería reformada y tomaría un aspecto algo más moderno.
| La Campana |
1920
|
Aspecto de la plaza
de LA CAMPANA, siendo que tras la casa de tal dulce
establecimiento vemos ya alzado el alto edificio de la calle Santa María
de Gracia cuyos bajos, por aquel entonces, estarían ocupados por las
modernas máquinas de la Casa Olivetti. A la izquierda, en la esquina con el Duque ese anuncio de la Casa
Kodak que estuvo abierta muchos años, a la derecha de la foto la
vieja Farmacia Central, y casi en el medio el edificio del Café de París,
rematado con el abulbado chapitel que le diseñó Aníbal
González.
| Edificio de Don José Calvi |
1924
|
Aspecto del originariamente conocido como EDIFICIO DE DON JOSÉ CALVI, situado en la confluencia de la calle Álvarez Quintero con la calle de Entrecárceles. El
inmueble diseñado en un estilo modernista por el arquitecto José Espiaú
para tal industrial hispalense estaba dedicarlo a viviendas de
alquiler, aunque tanto debió de gustar esa por muchos llamada "CASA
CALVI" que, a poco de terminar su construcción en el año de 1915 fue
alquilada casi en su totalidad por unos industriales franceses dedicados
a la cerámica y la porcelana, que la bautizaron como "Edificio Grande
Maison de Blanc", conforme vemos en la postal publicitaria en la que se capta en la fotografía.
| Inundación del muelle de la Sal |
1912
|
Estado en que llegó a estar el PUENTE DE TRIANA durante
la famosa crecida del Guadalquivir en febrero de 1912, cuando muchos
barrios de la ciudad, con especial énfasis en la Alameda y Triana
sufrieron las consecuencias del embate de las aguas, que superaron los
dos metros de altura en algunos puntos, siendo que el desastre motivó
hasta la venida a la ciudad del propio monarca Alfonso XIII que además
de subir a lo alto de la Giralda para contemplar desde allí una especie
de “Venecia hispalense”, visitó muchas de las zonas afectadas. Observamos como el puente de Triana veía hasta sus zapatas cubiertas por el agua, mientras bastantes curiosos presencian el
espectáculo de las aguas y de los barcos. Y el muelle de la Sal totalmente cubierto por el agua.
| Arranque de la escalera de Tagua |
1917
|
Arranque de la ESCALERA DE TAGUA por la cual y desde la calle Betis parecen haber subido este par de buenos mozos que se disponen a atravesar el tablero del puente de Triana portando sobre sus cabezas sendas mesas con las patas para arriba. Observamos cómo a la derecha no hay ni rastro del futuro "Faro de Triana" ni de otra construcción semejante en esta instantánea en la que el Muelle de la Sal nos aparece como consabido fondo allende las aguas del río con el airoso remate de la Giralda.
| Arco de la Macarena |
1920
|
Vieja puerta de las murallas
almohades hispalenses que todos conocemos, desde antaño, como el ARCO DE
LA MACARENA, al que vemos en esta fotografía. En la zona superior podemos ver cómo aún no estaba
radicado en ese lienzo del ático el retablo cerámico que con la Virgen
de la Esperanza realizara Manuel Rodríguez Pérez de Tudela y que el 27
de mayo de 1923, en presencia del Cardenal Ilundain, descubrió e
inauguró la Infanta Doña Esperanza de Borbón. Por el ojo del
Arco tenemos una vista parcial de los edificios que por aquel entonces radicaban
en esa confluencia de Bécquer con la calle Real de San Luis en donde,
años después, terminaría alzándose la actual Basílica.
| Plaza de San Agustín en la Puerta Carmona |
1902
|
Vista de la "plaza de San Agustín" con la conocida como "PUERTA DE CARMONA" a la izquierda,
y que nos muestra como protagonista la casa aún sita entre la Ronda a
la derecha y el arranque de la calle Muro de los Navarros que vemos a
la izquierda, con ese inmueble que también sigue alzándose actualmente
allí, albergando una hermosa ferretería que ostenta el nombre de aquella
vieja Puerta de la ciudad que radicó en esta zona hasta su derribo
acontecido en el mes de diciembre de 1868.
| Puestos exteriores del Mercado de la Encarnación |
1915
|
Vista del viejo MERCADO DE LA ENCARNACIÓN y sus aledaños desde la embocadura de la calle Regina que
sale hacia la derecha, donde también abundaban los puestos exteriores con
todo tipo de género comestible que nos podamos imaginar.
| Posada de Tomás Gutiérrez de Castro |
1921
|
Situado en el comienzo del barrio del Arenal, a unos metros de
la actual avenida de la Constitución casi frente por frente de las
gradas y muros de la parroquia del Sagrario se encontraba la antigua “Posada de Tomás Gutiérrez de Castro” en la que cuentan
las crónicas que se alojaba en sus años de prosperidad, nada más ni nada
menos, que Don Miguel de Cervantes cada vez que realizaba una de sus
estancias en la ciudad de Sevilla, por cuanto que era uno de los más
lujosos centros de hospedaje de la ciudad por aquel entonces.
Radicaba en la desaparecida CALLE BAYONA, a la altura aproximada de la actual calle Cristóbal de Castillejos, calle aquélla que sucumbió con las reformas hechas en esa zona urbana de la ciudad en los años treinta y cuarenta y que estaba más o menos por el centro del actual edificio de la Consejería de Salud, que se edificó a finales de los cuarenta para el antiguo Instituto Nacional de Previsión, siendo que por entonces se abrió la actual calle de Federico Sánchez Bedoya que pasó a ocupar parte del trazado de aquella calle desaparecida, siendo que a la altura aproximada de los números 13 y 15 estaba sita la finca que contemplamos en la fotografía.
Radicaba en la desaparecida CALLE BAYONA, a la altura aproximada de la actual calle Cristóbal de Castillejos, calle aquélla que sucumbió con las reformas hechas en esa zona urbana de la ciudad en los años treinta y cuarenta y que estaba más o menos por el centro del actual edificio de la Consejería de Salud, que se edificó a finales de los cuarenta para el antiguo Instituto Nacional de Previsión, siendo que por entonces se abrió la actual calle de Federico Sánchez Bedoya que pasó a ocupar parte del trazado de aquella calle desaparecida, siendo que a la altura aproximada de los números 13 y 15 estaba sita la finca que contemplamos en la fotografía.
| Vista aérea de la plaza de la Campana |
1920
|
Vista aérea general de la PLAZA DE LA CAMPANA, en torno al año 1920, con la calzada surcada tanto por modernos
automóviles como por coches de caballos, así como
por los raíles que están esperando la presencia de algún tranvía.
Destaca de izquierda a derecha la casa de los tres balcones "afrontonados" donde en lugar de una hamburguesa por aquel entonces vendían directamente magníficos paños del productor al consumidor y que se denominaba "Casa Sirio". Esa bella fachada con el ya artístico balcón donde en vez de los viajes aquellos de la Ponderosa o la reciente Calzedonia radicaba la famosa "Joyería Dalmás", seguido ello por el magno edificio que acababa de concluir Don Aníbal González, de airoso y abulbado remate esquinero y con los bajos del "Café de París" en la confluencia con O'Donell.
Tras observar el arranque de la Calle San Eloy, vemos entre ésta y Alfonso XII el famoso y añorado edificio de la "Farmacia Central", siendo que tras el arranque de la última calle citada el lienzo se nos presenta bastante plano en la foto que contemplamos, aunque bien podemos ver el anuncio de aquella "Casa Dodge" que radicaba en la esquina con El Duque y el redondeado arranque de la por muchos años llamada "Calle Carpio", donde luego radicaría aquella "Cafetería Riviera" y donde hoy se alza un inmueble un tanto desangelado.
Destaca de izquierda a derecha la casa de los tres balcones "afrontonados" donde en lugar de una hamburguesa por aquel entonces vendían directamente magníficos paños del productor al consumidor y que se denominaba "Casa Sirio". Esa bella fachada con el ya artístico balcón donde en vez de los viajes aquellos de la Ponderosa o la reciente Calzedonia radicaba la famosa "Joyería Dalmás", seguido ello por el magno edificio que acababa de concluir Don Aníbal González, de airoso y abulbado remate esquinero y con los bajos del "Café de París" en la confluencia con O'Donell.
Tras observar el arranque de la Calle San Eloy, vemos entre ésta y Alfonso XII el famoso y añorado edificio de la "Farmacia Central", siendo que tras el arranque de la última calle citada el lienzo se nos presenta bastante plano en la foto que contemplamos, aunque bien podemos ver el anuncio de aquella "Casa Dodge" que radicaba en la esquina con El Duque y el redondeado arranque de la por muchos años llamada "Calle Carpio", donde luego radicaría aquella "Cafetería Riviera" y donde hoy se alza un inmueble un tanto desangelado.
| Veladores en la Alameda de Hércules |
1898
|
Fotografía
tomada casi al pié de las columnas de la zona sur de la ALAMEDA DE
HÉRCULES, mostrándonos una escena cotidiana en tal lugar en la Sevilla
de aquellos tiempos, como es ese grupo de personas en los
veladores de uno de los diversos chiringuitos que por allí se abrían, en
tanto que otros dos paisanos con capa charlan animadamente y algún que
otro chicuelo aprovecha la ocasión para posar ante la cámara
fotográfica, todo ello aprovechando los rayos del sol mañanero y en una
escena presidida a lo lejos por la entonces nueva “Torre de los
Perdigones” que acababa de comenzar a funcionar el año 1885 en la
Fundición de San Francisco de Paula, allá por la Resolana.
| Calle de la Campana |
1914
|
Antigua
configuración de LA CAMPANA que nos la muestran cuando era simplemente una calle de la ciudad. Antes de la reforma de ensanche finalizada en los primeros años veinte,
cuando se derribó el inmueble del Teatro Novedades para abrir la antigua
angostura de la calle Martín Villa y se retranqueó todo el lienzo de
inmuebles de la derecha. La foto está tomada desde la esquina de aquel
Teatro Novedades con la actual Martín Villa, viéndose a la izquierda el
lienzo de casas que a medias subsisten por allí en la actualidad, viendo
en los bajos hoy McDonalds ese “Bazar de la Estrella” donde
vendían relojes de confianza y luego la casa del vistoso balcón, más allá de la cual vemos el por entonces
nuevo inmueble del añorado Café de París de Aníbal González.
| Calle de la Campana |
1914
|
Antigua
configuración de LA CAMPANA que nos la muestran cuando era simplemente
una calle de la ciudad. Antes de la reforma de ensanche finalizada en
los primeros años veinte,
cuando se derribó el inmueble del Teatro Novedades para abrir la antigua
angostura de la calle Martín Villa y se retranqueó todo el lienzo de
inmuebles de la izquierda. La foto está tomada desde el esquinazo del Café de
París a la derecha. Vemos a la izquierda lo cercano que estaba el desaparecido
lienzo de casas, con las tiendas diversas que por allí se abrían, todo
lo cual pasaría a mejor vía con la llegada de los años veinte al igual
que ese edificio del “Novedades” con su airoso torreón que vemos allá al
fondo.
| Monumento a Don Diego Velázquez |
1916
|
Situado en la "Plaza del Duque de la Victoria" en honor a Don Baldomero
Espartero, vemos el MONUMENTO A DON DIEGO VELÁZQUEZ posando junto a estos paisanos y que nos muestra,
rodeada por esa barra protectora, a la broncínea estatua que del genial
pintor concluyera Antonio Susillo en el año de 1892 para ser colocada
sobre el alto pedestal realizado por Don Juan Talavera y Heredia. Por el ángulo superior izquierdo
de la fotografía asoma la vieja torre del palacio del Marqués de Palomares, al que aún
por entonces le faltaba algún que otro lustro para ser convertido en
unos grandes almacenes.
Dicho monumento a Velázquez reemplazó a una antigua fuente que radicaba en el centro de esa plaza que, si bien se abría en ese punto de la ciudad desde tiempos casi medievales, se vería ampliada por el derribo de la antigua iglesia de San Miguel comenzado en el año 1868 siendo que parte de su solar sirvió para ampliar este espacio urbano y parte para albergar el actual edificio sindical, sustituto de aquel anterior en cuyos bajos se abrió el Teatro del Duque y aquel establecimiento de "La Vinícola".
Dicho monumento a Velázquez reemplazó a una antigua fuente que radicaba en el centro de esa plaza que, si bien se abría en ese punto de la ciudad desde tiempos casi medievales, se vería ampliada por el derribo de la antigua iglesia de San Miguel comenzado en el año 1868 siendo que parte de su solar sirvió para ampliar este espacio urbano y parte para albergar el actual edificio sindical, sustituto de aquel anterior en cuyos bajos se abrió el Teatro del Duque y aquel establecimiento de "La Vinícola".
| Derrumbe del cimborrio de la Santa Iglesia Catedral |
1897
|
Poco antes de las cuatro de la tarde del 1 de Agosto de 1888, se derrumbaba el cimborrio y de parte de las bóvedas que rodeaban al crucero de la SANTA IGLESIA CATEDRAL, debido a que cedió uno de los pilares maestros del magno inmueble provocando con ello, además de un enorme hueco en la techumbre, una ingente cantidad de escombros que se esparcieron por buena parte del templo.
Comenzó un largo período de reparación de los grandes desperfectos acaecidos, en unas obras que se prolongaron hasta los comienzos del año 1899, que es lo que vemos en la imagen en los últimos pasos para la total restauración del derrumbe, por cuanto que tan sólo un ligero andamiaje o gran círculo formado por lo que parecen maderos es lo que apreciamos sobre las naves catedralicias.
| Punta del Diamante |
1902
|
Vista de la PUNTA
DEL DIAMANTE, ese esquinazo a la derecha de esta
fotografía cuando ese establecimiento del
que claramente apreciamos su nombre en el rótulo esquinero "El
Diamante" albergaba una tienda de ultramarinos propiedad de Don José
Martínez Ruiz y que era famosa en toda la ciudad. Más allá de la cantidad de gente, destaca el rotulado de las calles que
conforman ese espacio Urbano: la de Alemanes perdiéndose por la
derecha, la de Cánovas del Castillo yéndose hacia la zona del
Ayuntamiento y ese "Gran Capitán" con el que se denominaba el segundo
tramo de la hoy Avenida, rotulo que apreciamos en el edificio que se
abría a lo que continuaría como "calle de la Mar", dedicada desde 1874
al que fuera gran Alcalde de la ciudad Don Juan José García de
Vinuesa.
| Fachada de la Fábrica de Tabacos |
1899
|
Barroca fachada de la
antigua FÁBRICA DE TABACOS hoy Rectorado de la Universidad hispalense, con los parterres que por aquel
entonces tenía por delante, cuál diseñó Sebastián Van der Borcht.
Originario de Bruselas, Don Sebastián se integró pronto en el ejército español y allí ejerció sus funciones como ingeniero y arquitecto, siendo reclamado posteriormente por José Campillo y el Marqués de la Ensenada para muy diversas obras civiles, siendo que culminó la construcción del magno inmueble de la Fábrica de Tabacos sevillana, diseñando su portada principal que se llevó a cabo entre los años 1751 y 1754 con la colaboración del artista portugués Cayetano da Costa, rematándose todo ello con esa estatua de La Fama realizada con piedra de Estepa y con alas de bronce que fueron doradas en el año 1756 para poner final a la magna edificación.
Originario de Bruselas, Don Sebastián se integró pronto en el ejército español y allí ejerció sus funciones como ingeniero y arquitecto, siendo reclamado posteriormente por José Campillo y el Marqués de la Ensenada para muy diversas obras civiles, siendo que culminó la construcción del magno inmueble de la Fábrica de Tabacos sevillana, diseñando su portada principal que se llevó a cabo entre los años 1751 y 1754 con la colaboración del artista portugués Cayetano da Costa, rematándose todo ello con esa estatua de La Fama realizada con piedra de Estepa y con alas de bronce que fueron doradas en el año 1756 para poner final a la magna edificación.
| Tranvía en la calle San Fernando |
1922
|
Visión de la CALLE SAN FERNANDO, la cual
contemplamos poco después de que esa verja de la Fábrica de Tabacos que vemos a la
izquierda hubiera sido un tanto retranqueada hacia el edificio cigarrero
en el mes de septiembre de 1919 por orden del entonces Alcalde de la
ciudad Don Federico Amores y Ayala, Conde de Urbina, culminando así un
proyecto que llevaba una década sin ejecutar y cuyo destino era dar
anchura a esa calle que vemos surcada por ese tranvía que nos llega bajo
las catenarias.
| Cigarreras entrando al trabajo |
1899
|
Entrada de las cigarreras al trabajo, en este caso la entrada en el recinto de la vieja Fábrica de
Tabaco de tales
operarias ataviadas con sus largos vestidos y esos mantones tan
usuales por aquel entonces y llevando alguna de ellas la cestita de la
manduca. Vemos al fondo tras la verja, la CALLE SAN
FERNANDO.
| Bueyes por la calle Palos de la Frontera |
1890
|
Zona trasera de la Fábrica de Tabacos en la que vemos esas carretas de bueyes marchando por ese embarrado suelo de lo que actualmente es la CALLE PALOS DE LA FRONTERA, en una bucólica estampa que, si no fuera por la mole del edificio cigarrero y la garita que hacen de fondo, bien pudiera pasar por haberse tomado en otro lugar rústico.
| Jinete por la calle San Fernando |
1890
|
Jinete galopando por la embocadura de la
CALLE SAN FERNANDO y llegando a la vieja Puerta de Jerez, siendo que
el lado izquierdo de la fotografía, más allá de ese farol esquinero,
estaba ocupado por el añejo palacio de los Condes de Cantillana, que en
los años de la foto albergaba la Intendencia militar donde en 1898 nació
el poeta Vicente Alexandre y edificio aquél que sería derribado para
que entre 1901 y 1904 se construyera sobre su solar el aún existente
Palacio de Yanduri. El extremo izquierdo de la fotografía lo vemos ocupado por un edificio
claramente reconocible, cual es la capilla de Santa María de Jesús,
antigua de Maese Rodrigo.
| Zona de la Puerta de Jerez |
1895
|
Zona de la PUERTA DE JEREZ muy diferente a la que había tenido antaño cuando la puerta existía todavía y hogaño, con esa Fuente de los
Meones, esa enorme explanada. La calle que vemos en primer
plano y que se abre hacia uno y otro lado de la fotografía, aunque el
rótulo lo veamos sólo en el lado izquierdo es la del Almirante Lobo, en
tanto que aquella segunda vía pública paralela a la anterior es la calle
San Fernando, siendo que ese esquinazo por donde viene el tranvía de
mulas podemos apreciar como es el inicio de la calle. Siendo que el fondo está lleno por aquel
viejo palacio de los Condes de Cantillana, que daría paso al derribarse
unos años más tarde, al aún existente Palacio de Yanduri. Años más tarde esos edificios que vemos serían echados abajo por la
piqueta y darían lugar a la llamada "plaza de Andalucía" que, tras
algunos otros cambios de denominación, pasaría a tener la que desde
antiguo había tenido el lugar: la Puerta de Jerez.
| Puerta lateral del Omnium Sanctorum |
1903
|
Aspecto que ofrecía a
principios del siglo XX esa puerta gótica lateral
del templo de OMNIUM SANCTORUM y que daba a la por aquel entonces
llamada calle de Belén, de la que décadas más tarde le fue sustraído
casi todo su recorrido para pasar a ser dedicada a aquel periodista de
origen valenciano, que vivió mucho tiempo en la calle Goles de la ciudad
del Guadalquivir -en la que dirigió aquel célebre periódico "El
Noticiero Sevillano" que radicaba en Alfonso XII- y que se llamó Don
Francisco Peris Mencheta. Vemos a la izquierda una antigua construcción desde la esquina con la CALLE PALACIOS MALAVER (de nombre
"Bernardo" y héroe de la guerra de la Independencia) que, en sí, es la
denominación dada a la calle donde el retratista se plantó para realizar
esta bonita fotografía.
| Frontal del Omnium Sanctorum |
1910
|
Aspecto del frontal
del templo de OMNIUM SANCTORUM en plena calle Ancha la Feria, que desde su finalización en 1250 ha
sufrido grandes avatares, como por ejemplo el terremoto de 1356 y el
asalto e incendio de los tristes días de 1936, pese a lo cual esta iglesia sevillana ha resurgido. Adosado a sus muros se instalaban ya por
entonces los muy frecuentes tenderetes que casi desde siempre han
existido por allí como anexo al cercano mercado. Destacan las ausencias de esa "Cruz del Garfio" o
"de los Carboneros" realizada de hierro forjado y que desde su vieja
situación en la cercana calle de Belén se dice que fue llevada en 1816 a
más o menos donde agarran los cordeles de los toldajes.
| Mercado del Postigo del Aceite |
1885
|
Fotografía tomada por el francés Lucien Levy del MERCADO DEL POSTIGO DEL ACEITE, con la
capillita de la Pura y Limpia casi adosada al viejo arco por el que
antiguamente se entraba a Sevilla por la llamada calle del Alfolí de la
Sal y que desde no muchos años antes de hacerse la foto que vemos pasó a
llamarse calle del Almirantazgo.
| Tenderete en el puente de Triana |
1895
|
Tenderete instalado en la misma
embocadura del PUENTE DE TRIANA al que alguien
le plasmó en esta fotografía que nos lo muestra atendiendo al ciudadano
con bombín.
La instantánea nos muestra, como fondo de la escena, aquella embocadura del puente con la calle Arjona con unos cuantos tinglaos o casetas de madera, que ocupaban el espacio donde en 1914 Aníbal González levantaría el ladrillero inmueble destinado inicialmente a la "Asociación Sevillana de la Caridad". Al fondo podemos observar la antigua casa que se levantaba en la confluencia Arjona con Reyes Católicos, dotada de dos plantas y ático y que ya muy avanzada la posguerra sería echada abajo y reemplazada por el alto caserón actual.
| Kiosco en el Paseo de Colón |
1896
|
Gran kiosco de bebidas con amplio toldajes en el inicio del "PASEO DE COLÓN", justo a la izquierda fuera de plano quedaría la desembocadura del puente de Triana. Además de los tipos populares que completan la zona derecha de la escena
podemos apreciar que, como fondo de la misma, vemos los dos inmuebles
que hoy día siguen allí radicando en la confluencia del Paseo de Colón
con Reyes Católicos y Almansa. Aunque con una planta más el primero
de la izquierda, que le fue elevada en los años veinte, habiendo quedado
como motivo central esos inconfundibles balcones de forma redondeada
que, bajo el torreón aparecen en la foto como segundo piso de este
inmueble.
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