Libreria 106
Hasta 1925
Librería 106 (50 Fotografías Históricas)
Librería 106 (50 Fotografías Históricas)
| Vista de la avenida desde la Catedral |
1921
|
Visión fotográfica tomada a cierta altura en la Santa Iglesia
Catedral, en su fachada de la AVENIDA, donde se muestra el lugar en los primeros años veinte, cuando
aún ya había quedado plenamente ampliado en anchura el primer tramo de
tal vía pública pasada a ser denominada como Cánovas del Castillo en
lugar de su viejo nombre de Génova y Gran Capitán, al tiempo que podemos
observar como por aquí abajo faltaba aún de madurar todo ello en el
tramo que comenzaba en García de Vinuesa, frente a las gradas
catedralicias, pendientes de la demolición del viejo Colegio de Santo
Tomás y de otros inmuebles que obstaculizaban la ancha nueva vía hasta
la Puerta de Jerez.
| Puerta de San Miguel |
1905
|
Fotografía realizada casi en las puertas del
viejo Colegio de San Miguel (hoy plaza del Cabildo) en la que contemplamos la fachada catedralicia, con la PUERTA DE SAN MIGUEL en primer plano a la que siguen las demás entradas y el Sagrario
hasta la Punta del Diamante, más allá de la cual surgen las antiguas
estrecheces de las calles Génova y Gran Capitán, por cuanto que la
fotografía está realizada en torno al año 1905 y aún estaba toda aquella
zona sin ensanchar en lo que sería posteriormente la calle Cánovas del
Castillo.
| Plaza del Pacífico |
1902
|
Bonita fotografía que nos
muestra la PLAZA DEL PACÍFICO (plaza de la Magdalena en la actualidad), a la que vemos por la izquierda como estaba muy bien exornada con
tropicales palmeras, siendo que la calle que vemos surgir a la derecha
y en cuya embocadura apreciamos el comienzo del rótulo de la
denominación que por entonces tenía la calle de la Encomienda, la cual vio en el año 1914 cambiado su nombre al de
"calle José de Velilla" que sigue manteniendo en la actualidad, en honor
de aquel poeta decimonónico sevillano fallecido justo diez años antes
de tal cambio de denominación. El edificio de la derecha pertenece al
aristocrático "Grand Hotel de Paris", donde hoy día se abren los
departamentos de muebles y textil de El Corte Inglés. Al fondo a la derecha, encontramos la entrada en la
calle O´Donell.
| Muelle de la Sal |
1900
|
Fotografía tomada en torno al año 1900
desde el viejo MUELLE DE LA SAL, en la que podemos observar el aspecto
que por entonces ofrecían los márgenes del Guadalquivir al pie del
puente de Triana, con los antiguos tinglaos portuarios por delante de la
Torre del Oro y con esas cadenas colgantes de la izquierda que parten de la “Grúa Nueva York”, en tanto que allende las
aguas divisamos el lienzo del caserío de la calle Betis rematado por los
tejados conventuales de los Remedios y todo ello con algunos que otros
bergantines y barcazas atracados en las tranquilas aguas.
| Torre de la antigua Academia de Medicina |
1922
|
Situados en la calle de Alfonso XII viendo justo
desde los jardines de la actual Escuela de Estudios Hispano-americanos, contemplamos el deplorable aspecto que la vieja TORRE DE LA ANTIGUA ACADEMIA DE MEDICINA presentaba en los años 20. Anteriormente
había pertenecido al añejo Convento de San Gregorio Magno fundado por la
Compañía de Jesús en 1592, que fue conocido como “el Seminario de los
Ingleses” y que fue expropiado a los Jesuitas cuando la orden de
expulsión de la Orden decretada por Carlos III en 1767, tras lo que en
1771 se instaló allí la antes citada Corporación médica y que desde el
año 1870 alberga a la querida Hermandad del Santo Entierro.
| Niños en el Colegio de San Miguel |
1910
|
Fotografía tomada en la calle de las Gradas de la Catedral, conocida como la
AVENIDA, donde contemplamos a un grupo de niños con periódicos de la
época posando para el fotógrafo en la entrada al patio del viejo COLEGIO DE SAN MIGUEL.
Esta añeja Institución hispalense, fue creada en el siglo XVI por el Cabildo Catedralicio para alojar y dar allí formación a seminaristas, hijos de operarios de la Santa Iglesia Metropolitana, miembros de la escolanía, de la monaguillería y hasta a los integrantes de los famosos "Seises", tomando tanta fama tal corporación que su dedicatoria al Santo Arcángel hizo que sobre el año 1600 la frontera puerta catedralicia del Nacimiento pasara a ser conocida con su actual y cofradiero nombre de "Puerta de San Miguel". Con la llegada del siglo XX y la remodelación de todo ese espacio urbano de lo que hoy es la avenida de la Constitución, aquel viejo Colegio de San Miguel no sólo desapareció como tal, sino que fueron echados abajo todos los inmuebles que lo componían, salvo la gótica puerta que da a la avenida y cuyas sombras atisbamos en la foto, siendo que en su lugar luce hoy la esplendorosa plaza del Cabildo alzada sobre el solar que dejaron esas losas de piedra.
Esta añeja Institución hispalense, fue creada en el siglo XVI por el Cabildo Catedralicio para alojar y dar allí formación a seminaristas, hijos de operarios de la Santa Iglesia Metropolitana, miembros de la escolanía, de la monaguillería y hasta a los integrantes de los famosos "Seises", tomando tanta fama tal corporación que su dedicatoria al Santo Arcángel hizo que sobre el año 1600 la frontera puerta catedralicia del Nacimiento pasara a ser conocida con su actual y cofradiero nombre de "Puerta de San Miguel". Con la llegada del siglo XX y la remodelación de todo ese espacio urbano de lo que hoy es la avenida de la Constitución, aquel viejo Colegio de San Miguel no sólo desapareció como tal, sino que fueron echados abajo todos los inmuebles que lo componían, salvo la gótica puerta que da a la avenida y cuyas sombras atisbamos en la foto, siendo que en su lugar luce hoy la esplendorosa plaza del Cabildo alzada sobre el solar que dejaron esas losas de piedra.
| Plaza de Argüelles |
1900
|
Bella fotografía tomada en torno al año 1900 que muestra el aspecto que por entonces
presentaba la llamada PLAZA DE ARGÜELLES, espacio urbano que
antiguamente recibió el nombre de "plaza de los Trinitarios Descalzos"
en virtud del convento de tal congregación que allí se alzaba, que en
1858 recibió el nombre de "plaza del Príncipe Alfonso" en honor del
heredero de Doña Isabel II, que con la Primera República pasó a ser
denominada "plaza de Arguelles" por el político liberal de tal apellido,
que en 1938 pasó a recibir el apelativo de "plaza de la Virgen del
Pilar" y que en el año de 1951 tomó ya su actual nombre de PLAZA DEL CRISTO DE BURGOS.
Destacamos al fondo la Iglesia de San Pedro con su afilada torre que preside la escena, y observamos como aún no habían sido plantados los ficus que hoy lucen enormes a ambos lados de la plaza.
Destacamos al fondo la Iglesia de San Pedro con su afilada torre que preside la escena, y observamos como aún no habían sido plantados los ficus que hoy lucen enormes a ambos lados de la plaza.
| Monarca Alberto I en el Hotel Inglaterra |
1921
|
A mediados del mes de octubre de 1921 y en plena plaza de San Fernando,
vemos como recién salida del HOTEL INGLATERRA a Doña Isabel de
Baviera, Reina de Bélgica por su matrimonio con el monarca Alberto I,
acaba de subirse a un magnífico automóvil descapotable de la época y se
dispone a recorrer típicos rincones de la ciudad hispalense, como la
Catedral, el Parque de Maria Luisa, el Alcázar, las Dueñas, el Hospital
de la Caridad, etc. visitas en las que fueron sus anfitriones los
Infantes Don Carlos y Doña María Luisa de Orleans. Ciertamente que el coche en el que vemos a la Soberana belga con su
séquito se me da un cierto aire al famoso "Studebaker" del azulejo de la calle
Tetuán.
| Centenario del inicio de la Guerra de la Independencia |
1908
|
Escena castrense encuadrada en los fastos que tuvieron lugar en la
primavera del año 1908 en conmemoración del CENTENARIO DEL INICIO DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA contra los franceses. Un contingente ecuestre de
Artillería, arrastrando algún que otro pequeño cañón, se encuentra
formado en la entonces llamada "plaza del Cardenal Lluch", denominación
que ostentó hasta 1931 en que el Ayuntamiento republicano pasó a
llamarla "plaza de Andalucía", nombre que cinco años más tarde y ya
iniciada la Guerra Civil trocó por el actual de "plaza de la Virgen
de los Reyes". Vemos a la izquierda elevándose una de las esquinas de La Giralda, y de frente la siempre barroca fachada
del palacio Arzobispal, que aún debería de esperar una veintena de años
para contemplar la actual Fuente-farola de Lafita en el centro de este
espacio urbano tan castrense y marcial en la fotografía.
| Vendedor de hortalizas |
1920
|
Tarjeta postal en cuya
fotografía que la ilustra nos aparece, con su correspondiente jumento,
un VENDEDOR DE HORTALIZAS, al que vemos en una calle regularmente ancha,
pavimentada con adoquines, sin vías de los antiguos tranvías.
| Fuente de la Macarena |
1875
|
Calotipo plasmado en torno al año 1875, en el que vemos la vieja y desaparecida FUENTE DE LA MACARENA, que para
refresco de acémilas, acemileros, hortelanos y vecinos del barrio en
general se alzó durante siglos frente por frente al Arco de las viejas
murallas, entre éstas y el antiguo Hospital de la Sangre o de las Cinco
Llagas. Dicha fuente con su pilón radicaba en la
confluencia de la calle Don Fadrique que vemos venir a la izquierda
con la calleja conocida desde antiguo como "calle de Ruy Páez" y que
desde el año 1859 era conocida como la "calle Andueza", en honor del
comerciante Don Vicente Torres Andueza, gran benefactor del cercano
Hospital.
| El Lagarto de la Catedral |
1880
|
Fotografía de Jean Laurent tomada en
torno al año 1880 en la que vemos uno de los símbolos representativos de la ciudad de
Sevilla EL LAGARTO DE LA CATEDRAL, aparece también el colmillo del elefante
que, junto a las bridas de una jirafa y un mantón de mando han
ornamentado la bóveda del acceso a la Giralda, por la Puerta de la
Granada desde los tiempos medievales.
Todo tuvo su origen en la embajada que el Sultán de Egipto envió a Alfonso X el Sabio en el año 1260 para pedir la mano de la Infanta Berenguela, intentando camelar al rey castellano con presentes como una jirafa y un cocodrilo vivos, amén de un precioso colmillo de elefante. Aunque fallido el arreglo matrimonial, los animales quedaron en Sevilla y, a su muerte, el reptil fue disecado y junto al colmillo, el freno de las riendas de la jirafa y el bastón de mando del embajador que el Rey Sabio envió a Egipto llevando las calabazas matrimoniales, fueron colgados en ese rincón del Patio de los Naranjos que da acceso al alminar de la vieja Mezquita Mayor. El cocodrilo original, que en el siglo XVI estaba ya tan deteriorado que fue reemplazado por una réplica tallada en madera que pasó a ser conocida como "El Lagarto".
Todo tuvo su origen en la embajada que el Sultán de Egipto envió a Alfonso X el Sabio en el año 1260 para pedir la mano de la Infanta Berenguela, intentando camelar al rey castellano con presentes como una jirafa y un cocodrilo vivos, amén de un precioso colmillo de elefante. Aunque fallido el arreglo matrimonial, los animales quedaron en Sevilla y, a su muerte, el reptil fue disecado y junto al colmillo, el freno de las riendas de la jirafa y el bastón de mando del embajador que el Rey Sabio envió a Egipto llevando las calabazas matrimoniales, fueron colgados en ese rincón del Patio de los Naranjos que da acceso al alminar de la vieja Mezquita Mayor. El cocodrilo original, que en el siglo XVI estaba ya tan deteriorado que fue reemplazado por una réplica tallada en madera que pasó a ser conocida como "El Lagarto".
| Calotipo de la Torre del Oro |
1858
|
Uno de los calotipos más antiguos que se le hicieran a la TORRE DEL ORO, plasmado en el año 1858 y que nos muestra en el estado en
que se hallaba antes de su restauración por el arquitecto Don Carlos
Halcón en el año 1900 cuando, entre otras cosas, le fueron suprimidos
los balcones que vemos y quedaron reducidos a simples ventanas.
Esta añeja torre albarrana de las viejas murallas almohades, vigila las aguas del viejo Betis desde el año 1220, rematada por la dorada cúpula que en el año 1760 le añadiera el ingeniero y arquitecto militar Sebastián Van der Bocht, uno de los padres de la Fábrica de Tabacos, aprovechando la reparación que se le hizo de los daños sufridos a raíz del Terremoto de Lisboa de 1755.
Esta añeja torre albarrana de las viejas murallas almohades, vigila las aguas del viejo Betis desde el año 1220, rematada por la dorada cúpula que en el año 1760 le añadiera el ingeniero y arquitecto militar Sebastián Van der Bocht, uno de los padres de la Fábrica de Tabacos, aprovechando la reparación que se le hizo de los daños sufridos a raíz del Terremoto de Lisboa de 1755.
| Calle de la Susona |
1920
|
Vista de una calleja tranquila, típica del hispalense barrio de Santa Cruz, cual es la CALLE SUSONA, que contemplamos con sus estrecheces y con un suelo jalonado de
losas y guijarros en esta fotografía de los años veinte
Entre la calle de la Pimienta y la plaza de Doña Elvira, este lugar es conocido antiguamente como "calle de la Muerte", al radicar en ella la calavera de la judía Susona, hija del rico comerciante Don Diego Susón, judío que preparó una sublevación en el año 1481 contra las autoridades cristianas de la ciudad, entre las cuales estaba un caballero de quien Susona estaba locamente enamorada, tanto que delató a su propio padre y a sus conjurados cómplices, que fueron apresados y ejecutados. Siendo que, al cabo, la traidora hija ni siquiera consiguió casarse con su amado, siendo repudiada por las comunidades judías y cristianas, ingresando en un convento, manteniendo relaciones con un obispo y otro sinfín de avatares legendarios que atizaron para ella una horrenda fama. Lo que determinó que, a su muerte, en la casa donde vivió fuera colocada por muchos años la propia calavera de la dama, aunque hoy es un azulejo de tal guisa lo que la recuerda en la fachada del número 10, y que desde el año 1845, en su recuerdo, aquella antigua calle de la Muerte pasara a denominarse como "calle de la Susona".
Entre la calle de la Pimienta y la plaza de Doña Elvira, este lugar es conocido antiguamente como "calle de la Muerte", al radicar en ella la calavera de la judía Susona, hija del rico comerciante Don Diego Susón, judío que preparó una sublevación en el año 1481 contra las autoridades cristianas de la ciudad, entre las cuales estaba un caballero de quien Susona estaba locamente enamorada, tanto que delató a su propio padre y a sus conjurados cómplices, que fueron apresados y ejecutados. Siendo que, al cabo, la traidora hija ni siquiera consiguió casarse con su amado, siendo repudiada por las comunidades judías y cristianas, ingresando en un convento, manteniendo relaciones con un obispo y otro sinfín de avatares legendarios que atizaron para ella una horrenda fama. Lo que determinó que, a su muerte, en la casa donde vivió fuera colocada por muchos años la propia calavera de la dama, aunque hoy es un azulejo de tal guisa lo que la recuerda en la fachada del número 10, y que desde el año 1845, en su recuerdo, aquella antigua calle de la Muerte pasara a denominarse como "calle de la Susona".
| Puerta de la Carne |
1860
|
Aspecto que
ofrecía la PUERTA DE LA CARNE antes de su demolición por orden del Ayuntamiento
que surgió en Sevilla tras la Gloriosa Revolución que en 1868 destronó a la
reina Isabel II. Originariamente almorávide, vemos como el estilo que ofrecía en sus últimos
tiempos era plenamente renacentista al corresponder con la reconstrucción que se
le realizó en el siglo XVI inspirada en los antiguos arcos romanos de triunfo,
con un gran vano de arco semicircular y un macizo frontispicio rematado con
triangular frontón. En uno de los laterales interiores del arco existía una
tribuna con un pequeño altar y en el de frente a aquel una inscripción en latín
diciendo que "Hércules me construyó, Julio Cesar me reparó y el Rey Fernando
tercero me conquistó para Cristo".
Estaba sita la confluencia de las actuales calle de Santa María la Blanca con la calle Cano y Cueto (antigua calle del Retiro) y pese a que ya no existe desde hace casi siglo y medio sigue dando su nombre a esa zona de la ciudad que va desde la antigua judería hasta el prontamente secular puente de San Bernardo, incluyéndose el Mercado anejo al mismo.
Estaba sita la confluencia de las actuales calle de Santa María la Blanca con la calle Cano y Cueto (antigua calle del Retiro) y pese a que ya no existe desde hace casi siglo y medio sigue dando su nombre a esa zona de la ciudad que va desde la antigua judería hasta el prontamente secular puente de San Bernardo, incluyéndose el Mercado anejo al mismo.
| Torre del Oro detrás de los barcos |
1870
|
Preciosa fotografía que, por ubicar actualmente la situación del retratista, se
tomó desde los bajos de lo que hoy sería el puente de San Telmo y casi al ras de
las aguas del Guadalquivir, a las que entra esa rampa y en las que vemos
flotando algún maderamen por aquí cerca. Y flotando también en las aguas podemos contemplar ese por entonces moderno
paquebote, goleta o bergantín que vemos a la izquierda, con el que asoma la proa
a la izquierda y aquellos que observamos atracados al pie de la TORRE DEL ORO.
| Iglesia del Omnium Sanctorum |
1875
|
Mercadillo en la calle de la Feria instalado por delante de la IGLESIA DE OMNIUM SANCTORUM en esta fotografía de Jean Laurent plasmada entre los años 1875 y
1880. A la derecha observamos la calle Peris Mencheta. Destaca
ese aspecto de la propia Iglesia con la fachada del cuerpo inferior pintada de blanco, los
rosetones un tanto atorados y como estaba tapiado ese vano ventanero mudéjar que
vemos sobre la propia puerta de entrada, cuya izquierda y derecha está despejada
de los posteriores retablos cerámicos, Cruz del garfio y otros aditamentos que
llegarían con el tiempo.
| Convento de San Pablo |
1855
|
Vista en torno a
1855 del CONVENTO DE SAN PABLO. Fundado por el propio San Fernando para los monjes dominicos que
le acompañaron en la toma de la ciudad a los almohades, edificándose un edificio
conventual y un templo que décadas después serían pasto de las llamas.
Reedificado ello en el reinado de Pedro I el Cruel, tomó enorme fama y hasta
llegó a ostentar el rango de Casa Provincial de la Orden de Predicadores, siendo
el complejo enriqueciéndose con los años y especialmente el templo que alcanzó
gran majestuosidad y fama en la ciudad, especialmente tras ser reedificado en
torno al año 1700. Con la
llegada de las leyes desamortizadoras, expulsaron a los dominicos de su
viejo templo, en el que se instaló la Parroquia de la Magdalena, cuya vieja sede
había sido destruida por los invasores napoleónicos.
En primer plano vemos la añeja entrada al complejo conventual, llamado también compás o incluso “barreduela”, tal y como se encontraba no muchos años después de cesar aquella actividad de los frailes en el inmueble, pudiéndose contemplar la puerta de entrada al convento que daba a la calle San Pablo en su confluencia con la hoy desaparecida calle Magdalena y con un tramo también extinto de la calle Bailén.
En primer plano vemos la añeja entrada al complejo conventual, llamado también compás o incluso “barreduela”, tal y como se encontraba no muchos años después de cesar aquella actividad de los frailes en el inmueble, pudiéndose contemplar la puerta de entrada al convento que daba a la calle San Pablo en su confluencia con la hoy desaparecida calle Magdalena y con un tramo también extinto de la calle Bailén.
| Puerta de Triana |
1865
|
En la confluencia
con la calle Gravina y calle Zaragoza, con la calle San Pablo bajo el arco, hasta el año 1868, se encontraba este singular inmueble que nos muestran la genuina PUERTA DE TRIANA poco
antes de su demolición en el año antes mencionado. Remplazaba a una antigua puerta almohade de tres arcos. La Puerta que
contemplamos fue edificada en el año 1585 en estilo renacentista con pilastras
de orden dórico conforme los planos de Asensio Maeda, que situó encima del arco
de entrada un frontón rematando un magno entablamento en el que se dice había
un habitáculo que sirvió como prisión para hombres ilustres. Con la llegada de la Gloriosa Revolución que derrocó
el trono de Isabel II y el dictado del Decreto Municipal de 21 de Septiembre de
1868 se decidió el derribo de esta histórica Puerta.
| Puerta de Triana |
1860
|
En la confluencia
con la calle Gravina y calle Zaragoza, con la calle San Pablo bajo el
arco, hasta el año 1868, se encontraba este singular inmueble que nos
muestran la genuina PUERTA DE TRIANA poco
antes de su demolición en el año antes mencionado. Remplazaba a una
antigua puerta almohade de tres arcos. La Puerta que
contemplamos fue edificada en el año 1585 en estilo renacentista con
pilastras
de orden dórico conforme los planos de Asensio Maeda, que situó encima
del arco
de entrada un frontón rematando un magno entablamento en el que se dice
había
un habitáculo que sirvió como prisión para hombres ilustres. Con la
llegada de la Gloriosa Revolución que derrocó
el trono de Isabel II y el dictado del Decreto Municipal de 21 de
Septiembre de
1868 se decidió el derribo de esta histórica Puerta.
| Edificio en la plaza de la Alfalfa |
1920
|
Vista de un edificio de la PLAZA DE LA ALFALFA. En la confluencia de la calle Odreros que sale a la
izquierda y la calle Alfalfa que sigue de frente, arrancando a la derecha la calle de
Jesús de las Tres Caídas.
| Estatua de Velázquez |
1910
|
Postal de la Casa Hauser y Menet editada en torno al año 1910. En la que vemos en el centro de la
plaza del Duque, la estatua del pintor DON DIEGO VELÁZQUEZ DE SILVA que realizara en bronce el maestro Antonio Susillo en los años
finales del siglo XIX y que fue inaugurado el 8 de octubre de 1892. El pedestal fue encomendado al arquitecto
municipal Juan Talavera de la Vega, realizándolo en mármoles con diversas
inscripciones como la que figura en la trasera diciendo “Al pintor de la Verdad.
Su patria. 1892” reflejándose así el año de conclusión de este monumento.
| Embocadura de la calle Sierpes desde la plaza San Francisco |
1880
|
Vista de la embocadura de la calle Sierpes desde la PLAZA DE SAN FRANCISCO. Así, a la izquierda y donde luego se alzaría el edificio del Laredo vemos como existían esos dos inmuebles con sus bajos
con soportales en cuya fachada se anunciaban
el Sastre "Madroñero" y otro establecimiento que con el nombre de "Bremen". En tanto que en la casa de la
derecha en vez del actual puesto de periódicos y la palmera que hoy obra en el
solar allí existente, vemos como había un comercio con elegante fachada de
madera abierto en un lugar en el cual y no mucho tiempo después de abriría la
"Gran Peluquería".
| Convento de Regina Angelorum |
1904
|
Últimos atisbos del inmueble que dio nombre a la plaza que más tarde se convertiría en la calle Regina: el CONVENTO DE REGINA ANGELORUM, que ocupaba bastante extensión en aquella zona, con otras fachadas a la vieja calle de la Venera (calle de José Gestoso, en la actualidad). En el extremo norte de la plaza de la Encarnación.
Aquel Convento fue fundado para monjas dominicas en el año 1521 por Doña Guiomar Manrique de Castro, siendo que no mucho más tarde fue ocupado por frailes pertenecientes a la misma orden. La francesada supuso un duro golpe para esta institución conventual, siendo que entre ello y las desamortizaciones posteriores el añejo inmueble quedó vacío, comenzándose a derribar a finales del siglo XIX pero no concluyéndose tal demolición hasta ya entrado el siglo XX, dándose así lugar a la fotografía superior en la que puede verse, entre algunas ruinas del magno inmueble aún pendientes de ser echadas abajo, una de las portadas del Convento, realizada nada menos que por Jerónimo Hernández, según mantuvo el Profesor Palomero Páramo en su día.
| Puerta Sur del Mercado de la Encarnación |
1907
|
Vista de la plaza de la Encarnación en la que observamos su costero Sur, en la que contemplamos al fondo el lienzo
lateral de la universitaria IGLESIA DE LA ANUNCIACIÓN, y a la derecha la fachada del viejo Mercado con su
puerta frontera a la calle Puente y Pellón, cuya embocadura intuimos a la
izquierda de la instantánea. La fotografía está tomada desde la embocadura de la por entonces llamada calle Aranjuez,
nombre dado en 1820 a la antigua calle de Don Pedro Ponce (un noble cuyas casas
radicaban en el lugar) y que desde el año 1978 lleva su actual denominación de
calle de José Luis Luque Rodríguez-Almansa.
| Puente de Isabel II y Escaleras de Tagua |
1902
|
Vieja postal del puente de Isabel II, editada por Tomás Sanz en 1904 pero que contiene una fotografía tomada algunos años antes, pues no aparecen en ella ni las catenarias de los viejos tranvías ni la gran chimenea de la Sevillana de Electricidad allá en la calle Arjona, aunque sí que vemos las Escaleras de Tagua en primer término y al fondo el puentes de Tablas y ferroviario de Alfonso XII, que se alzarían en aquel lugar hasta que ya avanzada la posguerra serían echados abajo con ocasión de la construcción del Tapón de Chapina.
| Aguaducho junto a la estación de Córdoba |
1910
|
Panorámica del aspecto que ofrecía la ESTACIÓN DE CÓRDOBA en torno al año 1910, situado en plaza de Armas. Aspectos que podemos destacar en las fotografía es la presencia de esa especie de aguaducho o pequeño kiosco que, al pie de un viejo farol de gas, se alzaba en el lugar, en tanto que por delante de todo ello parece surcar el espacio urbano una especie de acequia o arroyuelo al aire libre, sobre el que vemos se tendía un puentecillo para sortearlo, protegido con los correspondientes mojones.
| Calle Marqués de Paradas |
1910
|
Panorámica de la CALLE MARQUÉS DE PARADAS en la que, con la
estación de Córdoba al fondo a la izquierda, y la antigua Lampistería
“La Sevillana”, lo que más nos llama la atención es la presencia a
la derecha de aquella especie de “foro romano” que fue el llamado “Instituto de
Higiene” que, por encargo del Doctor Don Leopoldo Murga Manchado, y que fue construido
entre los años 1905 y 1907 por el arquitecto Don Francisco Franco Pineda. Justo donde hoy se abre el “Centro de Salud
Virgen de los Reyes”.
La calle del Marqués de Paradas, está dedicada a la memoria de Don D. Gaspar de Atienza y Ramírez-Tello de Valladares (1858 – 1905), noveno Marqués de Paradas, que fue Alcalde de Sevilla entre los años 1897y 1898, mandato en el que promovió el ensanche de la calle O´Donell, la comunicación entre el barrio de Santa Cruz y el paseo de Catalina de Ribera y se dispuso la construcción de la actual estación de tren de plaza de Armas, siéndole impuesto su nombre en el año 1901 a esta vía pública hispalense que, hasta entonces, ostentaba el nombre de “calle de la Rábida”.
La calle del Marqués de Paradas, está dedicada a la memoria de Don D. Gaspar de Atienza y Ramírez-Tello de Valladares (1858 – 1905), noveno Marqués de Paradas, que fue Alcalde de Sevilla entre los años 1897y 1898, mandato en el que promovió el ensanche de la calle O´Donell, la comunicación entre el barrio de Santa Cruz y el paseo de Catalina de Ribera y se dispuso la construcción de la actual estación de tren de plaza de Armas, siéndole impuesto su nombre en el año 1901 a esta vía pública hispalense que, hasta entonces, ostentaba el nombre de “calle de la Rábida”.
| Paseo de Cristóbal Colón inundado |
1912
|
Estado que ofrecía el PASEO DE CRISTÓBAL COLÓN durante la riada del Guadalquivir acontecida en el mes de Febrero de 1912. Evento que
fue tan espectacular que hasta el propio monarca Alfonso XIII vino a la ciudad
hispalense a contemplar los efectos de las aguas. La fotografía que contemplamos nos muestra el Paseo paralelo al cauce del río a
la altura del viejo edificio de la Maestranza de Artillería que, con su
inconfundible frontón sobre la puerta, podemos observar a la derecha de la
instantánea.
| Plaza de Santo Tomás |
1890
|
Lugar actualmente inexistente y que contemplamos en esta bonita fotografía de
Almela, tomada a finales del siglo XIX: la PLAZA DE SANTO TOMÁS. Era un espacio que se abría en un costero del viejo Convento dominico de Santo
Tomás de Aquino existente en el lugar desde 1575, dominado por su airosa
espadaña que podemos atisbar junto a la Giralda en el ángulo superior izquierdo,
sobre ese inmueble anexo al Convento y que fue conocido como “La Casa del
Fígaro”, por entender la leyenda que allí residió el famoso Barbero hispalense
protagonista de la ópera de Rossini. Al fondo, nos ofrece un costero del Archivo de Indias, siendo que
hasta él prácticamente todo lo que vemos desapareció después de que en el año
1927 el entonces Dictador Primo de Rivera diera el primer golpe de piqueta a fin de ser reurbanizada toda la
zona, en la que ya desde finales del siglo XIX se había pensado en abrir una
amplia avenida que conectase la plaza de San Francisco con la Puerta de Jerez.
| Kiosco de Cristales |
1902
|
Vista del KIOSCO DE CRISTALES, que durante varias décadas estuvo instalado en el Salón o Jardines de Cristina. Este espacio existente aguas debajo de la Torre del Oro fue ajardinado por disposición que en 1825 dio el Asistente José Manuel Arjona, quedando abiertos en 1830 y bautizados con el nombre de “Salón de Cristina” en honor a la entonces Reina Doña María Cristina de Borbón Dos Sicilias, cuarta esposa del Rey Fernando VII, siendo durante años centro de reunión de la burguesía sevillana en ese espacio limitado por el cauce del Guadalquivir y las hoy calles Almirante Lobo y avenida de Roma. Extensión que se vería reducida casi a la mitad a raíz de la construcción en la zona norte y con destino a albergar visitantes que acudieran a la Exposición Iberoamericana de 1929 del Hotel Cristina.
| Kiosco o Puesto de Fernando |
1904
|
Vista del KIOSCO o PUESTO DE FERNANDO, al que vemos fotografiado para una postal publicitaria editada en 1905, situado en la primera glorieta de los Jardines de las Delicias. Este espacio ajardinado sería abierto en el año 1830 por el Asistente José Manuel Arjona, para el cuál fue aprovechado la previa existencia del llamado “Camino de Bellaflor”, que en el siglo XVIII había sido convertido en un bucólico paseo por el Asistente Olavide, lo que continuó ya a fínales de ese siglo el Asistente Ávalos, siendo que Arjona lo que hizo fue adecentar aquel espacio (que recibiría el nombre de “las Delicias Viejas”) y ajardinar la continuación del mismo en paralelo al río hasta lo que luego sería la Glorieta de Méjico, cercano a la Venta de Eritaña, con lo cual este espacio nuevo fue el que propiamente recibió la denominación popular de las “Delicias de Arjona”, para diferenciarlas de las anteriores.
| Piragüista junto al Muelle de las Mulas |
1898
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Intrépido piragüista que posa manejando su artefacto sobre las aguas del
Guadalquivir en el veraniego mes de julio de 1898. La fotografía está tomada poco antes de que las aguas del viejo Betis reviraran
por entonces hacia la derecha para formar el Meandro de los Gordales, siendo que a la izquierda vemos algunos entablamentos existentes en el añejo “MUELLE DE LAS MULAS”, aguas abajo del Convento de los Remedios. En tanto que, las arboledas
de los Jardines de las Delicias y los tejados del palacio de San Telmo al
fondo es lo que nos ofrece la orilla “sevillana” del cauce en esta añeja
instantánea en la que vemos viejos veleros y algún vaporcillo.
| Instalaciones de la Seville Rowing Club |
1898
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Instalaciones de uno de los primeros clubes deportivos que existió en la ciudad de Sevilla: la
“Sociedad de Regatas Sevillana”, fundada en el año 1876 con el nombre de
“SEVILLE ROWING CLUB” por los deportistas náuticos Isaias White y los hermanos
Carlos y Enrique Welton. Aquel sería el germen de los deportes náuticos en Sevilla y de aquel “Seville
Rowing Club” saldrían otras instituciones que conformarían el actual “Club
Náutico” y que hacen hoy de las aguas del Guadalquivir, o mejor dicho: de la dársena, uno de los puntos más calientes del deporte de las diferentes
modalidades remeras en España.
| Kiosco en la plaza de San Fernando |
1918
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Vista de la PLAZA DE SAN FERNANDO (plaza Nueva, en la actualidad) en la que contemplamos en esta bonita fotografía tomada en el
año 1918 por el fotógrafo alemán Otto Wunderlich, que nos ofrece el bucólico
aspecto del espacioso lugar, en el que descansan los viandantes. Vemos el bulboso y oriental remate de la techumbre del pequeño
kiosco, al cual enfocó el fotógrafo de forma que la instantánea quedara rematada
por la Giralda, que asoma por aquellas casas que antaño existían
en la embocadura de la vieja calle de los Tintores (luego Joaquín Guichot) antes
de que allí se alzara el edificio actual de la Compañía Telefónica.
| Kiosco de música en la plaza Nueva |
1900
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Panorámica de la PLAZA NUEVA
en fotografía tomada en torno al año 1900 en la cual lo que más nos destaca
entre la vegetación de la plaza es la existencia en el centro de la misma
(faltaba aún alrededor de un cuarto de siglo para que llegara allí San Fernando
sobre su caballo) de ese Kiosco de la Música que, sinceramente, nos parece más
amplio y alargado que el que nos muestran otras antiguas fotografías del
lugar. Siendo que podemos apreciar como alrededor de tal pequeño proscenio
aparecen montones de sillas apiladas, destinadas a quienes acudieran a
presenciar o escuchar los conciertos que tuvieran lugar en ese bonito espacio
urbano. Remata el lugar el edificio de las Casas Consistoriales, con su reloj,
sobresaliendo por encima de tal inmueble.
| Arquillo del Ayuntamiento |
1855
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Fotografía que muestra el flamante ARQUILLO DEL AYUNTAMIENTO, visto desde la plaza del Rey (plaza de San Francisco, en la actualidad), flanqueado por dos paisanos...uno que con garrota y boina toma
plácidamente el sol a nuestra derecha y otro que nos viene por nuestra izquierda
y pasa bajo ese lustroso farol que iluminaba ese extremo de la flamante Casa
Consistorial, que, tras el reciente derribo del Convento Grande de San
Francisco, estaba siendo remozada conforme los diseños del arquitecto municipal
Don Balbino Marrón. Destaca en el ojo del Arquillo el puesto de tabacos y chucherías que se había instalado en
su interior, así como detalles de los inmuebles que por aquel entonces se alzaban
en ese extremo de la plaza Nueva, cuando aún faltaba mucho tiempo para que se construyeran el edificio de Telefónica con su Fénix.
| Calle Génova desde el Ayuntamiento |
1909
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Situados aproximadamente por el Arquillo del Ayuntamiento, vemos a la izquierda como la CALLE GÉNOVA era estrecha y angosta a la que le faltaba ya poco tiempo
para su total remodelación, comenzada en el año 1910, que incluía su
ensanchamiento y el derribo de la mayoría de sus viejos inmuebles convirtiéndose en la actual avenida de la Constitución. Encontramos el viejo edificio de soportales y de los "Paños de
Tarrasa" que ocupaba el espacio que hoy acoge al Banco de España. Siendo que
aquella casa del fondo era la que durante aquellos años iniciales del siglo XX
albergaba la Delegación sevillana de las famosas máquinas de escribir "Underwood".
| Calle Lope de Rueda |
1890
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Entre la calle Santa Teresa y la plaza de Alfaro, en pleno corazón del Barrio de Santa Cruz, contemplamos la angosta CALLE LOPE DE RUEDA, la cual pasamos a
contemplar en esta añeja fotografía de Emilio Beauchy tomada sobre el año 1890
que nos muestra el lugar poco más o menos como hoy día pudiéramos contemplarlo
en ese tramo rectilíneo que nos llevaría al actual Hotel Murillo al fondo
de la instantánea, en la que se nos queda fuera de foco la casa palacio de la
"ceramista" familia Pickman que acaso sea el edificio más emblemático de esta
calle, con su plateresca fachada que anteriormente radicaba en otro noble
edificio de la jiennense ciudad de Úbeda, el llamado palacio de los Aranda.
| Kiosco en la Alameda de Hércules |
1913
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Kiosco que antaño se instalaron en la ALAMEDA DE HÉRCULES y que, como podemos comprobar, también gozaba de un abulbado y oriental remate como tejadillo, rematando los afiligranados paramentos del propio local y de la rejería que lo rodeaba. Estos kioscos abundaron desde los últimos años del siglo XIX hasta prácticamente los tiempos de la guerra civil.
| Cuerpo de la Farmacia Militar |
1916
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Cuatro miembros del Cuerpo de la FARMACIA MILITAR, cuya
sede estaba por entonces en el antiguo palacio de los Condes de Montefuerte,
sito en la calle Jesús del Gran Poder, cuando en el año 1916 decidieron hacerse
un retrato acomodados en la terraza de su citada céntrica casa de Sevilla (hoy
sede de la Conserjería de Justicia y Administración Pública), con la Giralda al
fondo, y quedar así inmortalizados para la posteridad.
| Muelle de la Sal |
1902
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Aspecto que ofrecía el MUELLE DE LA SAL allá por el año 1902, apareciéndonos la orilla del viejo atracadero colmado de veleros y algún que otro vaporcillo, junto a los que asoma a lo lejos la "Grúa Fairbairn" que sita en este muelle desde que en 1875 fue adquirida en Manchester por la "Junta de Obras del Puerto Hispalense". Poco tiempo más tarde de hacerse la foto, en el año 1904, sería trasladada aguas abajo a su nuevo emplazamiento del que tomaría la denominación de "la Grúa Nueva York".
Éste lugar portuario era llamado antiguamente como "El Muelle del Barranco", dado el corte y profundidad que allí venía teniendo la ribera del Guadalquivir en la zona comprendida entre la Torre del Oro y el viejo puente de Barcas, siendo que de aquella antigua denominación casi tan sólo queda ese nombre de "Naves del Barranco" que sigue alzándose en la orilla sevillana del puente, junto a la embocadura de la calle Arjona. El Barranco fue poco a poco dejando de ser tal con las diversas obras que "urbanizaron" esa zona portuaria, que pasó a ir siendo más conocida como "Muelle de la Sal" a causa de ser ese el jugar escogido para descargar la sal que llegaba desde las salinas gaditanas.
| Plaza de la Alfalfa |
1880
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Aspecto un tanto rural y con casi todos sus edificios dotados de soportales de la PLAZA DE LA ALFALFA. Vemos al frente el arranque de la calle San Juan, que entonces gozaba de unos pequeños escaloncillos para enfilar hacia la calle de los Boteros.
El nombre de "Alfalfa" para esta plaza ya existía en los tiempos de la dominación almohade, a causa de que era el espacio urbano donde tenía lugar el mercado de la alfalfa y otros vegetales que sirvieran como forraje a los muchos animales que por entonces tenían los vecinos de la ciudad. Tal nombre de "Alfalfa" con que se encontró San Fernando la denominación del lugar cuando conquistó Sevilla, siguió manteniéndose por los siglos en el acervo popular, aunque a niveles oficiales cambiase varias veces de denominación. Así, en el siglo XIV pasó a conocerse como “plaza de los Ensaladeros”, lo que dos siglos más tarde cambió por el de "plaza de la Carnicería Mayor" (acaso en parangón con la cercana plaza de la Pescadería), nombre que con la ocupación francesa de principios del XIX trocó por la de "plaza del Boquete" que cambió a mediados de ese siglo por el de "plaza del Infante Don Fernando" y que no duró mucho, pues pronto fue cambiado por el de "plaza de Mendizábal" que se mantuvo hasta que en el año 1937, con la guerra civil ya iniciada, se le bautizó como "plaza del General Mola" que mantendría durante 40 años hasta que en el año 1977 pasó a su antigua, llana y lisa denominación de "plaza de la Alfalfa" con la que continúa en la actualidad.
| Plaza de la Alfalfa |
1912
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Aspecto un tanto rural y con casi todos sus
edificios dotados de soportales de la PLAZA DE LA ALFALFA. Vemos al frente el
arranque de la calle San Juan, que entonces gozaba de unos pequeños
escaloncillos para enfilar hacia la calle de los
Boteros.
El nombre de "Alfalfa" para esta plaza ya existía en los tiempos de la dominación almohade, a causa de que era el espacio urbano donde tenía lugar el mercado de la alfalfa y otros vegetales que sirvieran como forraje a los muchos animales que por entonces tenían los vecinos de la ciudad. Tal nombre de "Alfalfa" con que se encontró San Fernando la denominación del lugar cuando conquistó Sevilla, siguió manteniéndose por los siglos en el acervo popular, aunque a niveles oficiales cambiase varias veces de denominación. Así, en el siglo XIV pasó a conocerse como “plaza de los Ensaladeros”, lo que dos siglos más tarde cambió por el de "plaza de la Carnicería Mayor" (acaso en parangón con la cercana plaza de la Pescadería), nombre que con la ocupación francesa de principios del XIX trocó por la de "plaza del Boquete" que cambió a mediados de ese siglo por el de "plaza del Infante Don Fernando" y que no duró mucho, pues pronto fue cambiado por el de "plaza de Mendizábal" que se mantuvo hasta que en el año 1937, con la guerra civil ya iniciada, se le bautizó como "plaza del General Mola" que mantendría durante 40 años hasta que en el año 1977 pasó a su antigua, llana y lisa denominación de "plaza de la Alfalfa" con la que continúa en la actualidad.
El nombre de "Alfalfa" para esta plaza ya existía en los tiempos de la dominación almohade, a causa de que era el espacio urbano donde tenía lugar el mercado de la alfalfa y otros vegetales que sirvieran como forraje a los muchos animales que por entonces tenían los vecinos de la ciudad. Tal nombre de "Alfalfa" con que se encontró San Fernando la denominación del lugar cuando conquistó Sevilla, siguió manteniéndose por los siglos en el acervo popular, aunque a niveles oficiales cambiase varias veces de denominación. Así, en el siglo XIV pasó a conocerse como “plaza de los Ensaladeros”, lo que dos siglos más tarde cambió por el de "plaza de la Carnicería Mayor" (acaso en parangón con la cercana plaza de la Pescadería), nombre que con la ocupación francesa de principios del XIX trocó por la de "plaza del Boquete" que cambió a mediados de ese siglo por el de "plaza del Infante Don Fernando" y que no duró mucho, pues pronto fue cambiado por el de "plaza de Mendizábal" que se mantuvo hasta que en el año 1937, con la guerra civil ya iniciada, se le bautizó como "plaza del General Mola" que mantendría durante 40 años hasta que en el año 1977 pasó a su antigua, llana y lisa denominación de "plaza de la Alfalfa" con la que continúa en la actualidad.
| Calle de Los Alemanes |
1883
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Vista de la CALLE DE LOS ALEMANES, con un aspecto muy adoquinado y aún sin tener incrustados los raíles de
los viejos tranvías, que no le tardarían mucho en llegar. La fotografía está obtenida desde la confluencia con la actual calle Hernando
Colón, siendo que de hecho se aprecian las columnas de los soportales que siguen
aún existiendo allí hoy día, pudiendo apreciar enfrente el lienzo final del
Patio de los Naranjos y el costero de la parroquia del Sagrario, tras las gradas
catedralicias y las columnas que las anteceden, en las que no vemos cadenas que
enlacen unas con otras. Siendo que al fondo a la derecha se nos muestra la
confluencia con la calle Gran
Capitán (avenida de la Constitución, en la actualidad) y el arranque de la vieja calle de la Mar, dedicada en el año 1874
(poco antes de tomarse esta fotografía) al que fuera alcalde de la ciudad
hispalense Don Juan José García de Vinuesa, que había tenido en tal vía pública
su residencia particular durante muchos años.
| Puerta de Triana engalanada |
1908
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Adornada y engalanada para una festiva ocasión, se aprecia la confluencia de la calle San Pablo con la de los Reyes Católicos, en el exacto sitio que sigue hoy
día conocido como la PUERTA DE TRIANA, con Gravina y Zaragoza de costeros, se alzó hasta el
año 1868 la Puerta que llevaba tal nombre y que permitía atravesar las viejas
murallas de la ciudad. El motivo de los engalanamientos
y de lo bien trajeados que se nos muestran bastante de las personas que aparecen
en la instantánea son debidos a los fastos que la ciudad
celebró para conmemorar el primer centenario de la Guerra de la Independencia
contra el invasor francés.
| Fastos militares sobre La Pasarela |
1916
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Fastos que se
estaban celebrando en LA PASARELA en una mañana de la primavera de 1916 con
motivo de una Jura de Bandera de las muchas que, por aquellos tiempos, tenían
lugar en la hispalense zona del Prado de San Sebastián. Vemos en la fotografía como las tropas suben y bajan por las escaleras de aquel
complejo metálico, en tanto que el paisano personal está arracimado en la
calzada bajera esperando, sin duda, el desfile del grueso de las tropas.
Destaquemos también la presencia de ese cañón al pie del cartapacio que sale en
la foto, en tanto que bajo el arco podemos contemplar el inconfundible
edificio de la Fábrica de Tabacos y de la “Terminal Ferroviaria” que radicó
durante muchos años allí, en los finales de la calle San Fernando.
Esta estructura de metal y madera abarcó desde 1896 (en que fue levantada por el ingeniero Dionisio Pérez Tobía) hasta 1921 que fue desmontada, y reemplazada años después por la Fuente de las Cuatro Estaciones de Brackembury en ese mismo espacio urbano que pasaría a ser bautizado como Glorieta de Don Juan de Austria.
Esta estructura de metal y madera abarcó desde 1896 (en que fue levantada por el ingeniero Dionisio Pérez Tobía) hasta 1921 que fue desmontada, y reemplazada años después por la Fuente de las Cuatro Estaciones de Brackembury en ese mismo espacio urbano que pasaría a ser bautizado como Glorieta de Don Juan de Austria.
| Romería en la calle San Jacinto |
1918
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Vista de la CALLE DE SAN JACINTO en la que contemplamos
la salida de la Hermandad trianera del Rocío hacia tierras de Almonte, con toda
la parafernalia romera de carretas, bueyes, caballos, etc. que vemos surgir
desde Pagés del Corro y revirando derecha adelante izquierda atrás hacia San
Jacinto, pasando por delante del viejo Convento dominico ante el cual podemos
ver el tamaño que nos ofrece el famoso ficus.
| Teatro de verano Eslava |
1905
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En
los terrenos donde se alzó en la década de 1920 el Hotel Alfonso XIII, cuales
fueron primero el llamado "TEATRO DE VERANO ESLAVA", construido durante el
reinado de Isabel II y, posteriormente, en el año 1887, el sucesivamente llamado
Teatro, Circo y Cine Eslava, levantado por Antonio Capó remplazando al anterior
y que subsistió hasta ya los años veinte, en que fue echado abajo para la
construcción de dicho Hotel. Junto al Teatro se alzaba la llamada "NEVERÍA DEL ESLAVA", establecimiento de
refrescos, helados y bebidas en las que cuentan las crónicas que se dieron los
algunos de los primeros pasos corporativos del Sevilla F.C.
| Vista del río desde el puente de Isabel II |
1881
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Instantánea desde el
PUENTE DE TRIANA en la que se presencia desde allí esta magnífica vista que el fotógrafo sevillano
Emilio Beauchy captó en el año 1881 y que nos muestra esa letífica visión que
aún puede contemplarse parcialmente hoy día, siendo que nuestra izquierda está
presidida por la Torre del Oro, las arboledas de San Telmo y las Delicias más
allá y el edificio de la Maestranza de Artillería. Siendo que nuestra derecha nos muestra la
calle Betis con la zapata ya construida y siendo que entre ambas márgenes vemos
un buen grupo de barcos de entre los que destacan estos veleros que más no
pueden remontar el curso del río porque nos atizarían con su mástil.
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